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sábado, 23 de octubre de 2010

La unidad: ¿continuidad o ruptura?

Por Alberto Adrianzén M. (*)

El domingo pasado el Partido Nacionalista publicó un resumen de sus 10 propuestas para el país con la intención de contribuir a que la discusión sobre las alianzas para las elecciones del 2011 salga del terreno subjetivo para ubicarse en el terreno programático. En ese sentido, sería bueno preguntarles tanto a Gustavo Guerra García, dirigente de Fuerza Social (FS), como a Marco Arana, líder de Tierra y Libertad (TL), cuáles son las grandes diferencias programáticas que dicen tener con sectores de la izquierda y con el nacionalismo. En verdad, ni FS ni TL, más allá de una serie de adjetivos y afirmaciones ambiguas, han podido señalar en qué se diferencian programáticamente de estos grupos.

Por ejemplo, el padre Arana afirma que en el tema sobre DDHH se tendría diferencias “bastante amplias” con el nacionalismo.

Hasta donde sabemos, el nacionalismo y sectores de la izquierda han apoyado el informe de la CVR y, sobre todo, sus recomendaciones. Fue el nacionalismo en el Congreso el que se opuso abiertamente a los últimos DL que buscaban amnistiar a los militares que habían violado DDHH. Ollanta Humala ha sido el único militar que se ha sometido voluntariamente a ser investigado judicialmente sobre este tema. Incluso en el juicio seguido por el famoso caso de Madre Mía, el mismo juez que sentenció a Alberto Fujimori por violador de los DDHH, César San Martín, fue el que lo absolvió. Además, es bueno recordarlo, Humala obtuvo una de sus más altas votaciones, justamente, en Madre Mía.

Asimismo, sería bueno preguntarles a Guerra García y al padre Arana si están o no de acuerdo con que se aplique un impuesto a las sobreganancias mineras; con una política energética, incluyo el tema del gas, soberana; con el fin del modelo neoliberal y con una nueva política económica favorable al crecimiento del mercado interno, al aumento de los salarios, de las pensiones y del empleo productivo; o, también, con una firme e inflexible política de lucha contra la corrupción y de fortalecimiento de la democracia. Sospecho que sus respuestas serían afirmativas ya que quiero creer que, programáticamente, están más cerca del nacionalismo y de la izquierda que del propio toledismo.

Y en este marco sería bueno, incluso, debatir el tema del “chavismo”. Me pregunto si Lula, Bachelet, Kirchner o Mujica han tenido que hacer un juramento “antichavista” o “anticastrista” para ser candidatos a la presidencia. Y si una vez en la presidencia se han declarado contrarios a Chávez y a Castro. El tema de Chávez, del “chavismo” y de Cuba, creo, debe ser discutido con más seriedad. Las relaciones entre Estados no se guían por las simpatías o antipatías hacia un presidente, por más que sea un caudillo o que se crea que es un caudillo. Hacer del “chavismo” un motivo de diferencia insondable, como se pretende, es propiciar un clima de “guerra fría”, tal como quiere la derecha internacional. Más aún si hasta ahora nadie ha propuesto (ni propondrá) un modelo “chavista” para nuestro país.

Por eso es importante lograr un acuerdo programático. Y si bien hay que respetar el derecho a la existencia y crecimiento de cada uno de estos grupos, me parece importante también reconocer que todos son parte de una misma historia: el nacionalismo debe entender que fue el trabajo de la izquierda en décadas pasadas, con aciertos y errores, lo que le permite ser una alternativa hoy día; así igualmente FS y TL deben reconocer que fue el nacionalismo el que abrió nuevamente el espacio el 2006 a las propuestas de cambio, lo que les permite ser hoy día una nueva opción política. El problema, por lo tanto, es de continuidad y no de ruptura. Dicho en otras palabras, terminar con el complejo adánico que cree que con uno empieza y termina la historia. De lo que se trata es de formar un frente y una unidad programática porque el objetivo, insisto, es gobernar el país.

(*) albertoadrianzen.lamula.com

domingo, 26 de septiembre de 2010

La Conjura del Genio

Por Eduardo Dargent Bocanegra

Autor de “Demócratas Precarios” (IEP 2009)

John Kennedy Toole inicia La conjura de los necios con un genial epígrafe de Swift: “Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él”. En el Perú hemos llegado a la situación inversa: un genio anda conjurando contra todos los necios que lo rodeamos. El requisito para ser necio es simplemente no compartir el credo de su ensayo único de interpretación de la realidad peruana. En el mundo de Aldo Mariátegui, donde caviar es desde Rosa María Palacios hasta Jorge del Castillo, y el “electarado” vive en la sierra sur y en la mesocrática Lima, las potenciales víctimas somos muchos. Dos cosas me molestan de esta conjura en marcha.

La primera es de lejos la más seria: ética periodística. Contra todo lo que enseñan en las escuelas de periodismo, Correo está hoy construido al servicio de su director. Sus juegos de poder y pequeñas rencillas se hacen desde un diario que supuestamente informa, que supuestamente es serio y que supuestamente dirige con profesionalismo. En sus primeros años este sesgo no era tan evidente y hasta era saludable tener un poco de picante en la prensa local. Pero no contento con su columna, gradualmente Mariátegui invadió el resto del diario. Primero tomó control de chiquitas, que hoy se gastan en insultos a diestra, siniestra y más siniestra. Si se le critica, o se opina en forma distinta a la suya, o te adjudican intereses subalternos (defender mis frijoles, me tocó a mí) o te caen insultos: socialconfuso, tonto útil, resentido. El propósito del trascendido, mostrar algo no confirmado de interés público, es ahora un verduguillo, una extensión de rencores.

Luego fue avanzando hacia los titulares y el contenido de las noticias. Un político que no le gusta tendrá siempre titulares negativos. Los que le gustan, neutros, buenos o incluso muy positivos si pelean con los que no le gustan. Para rematar, las caricaturas son ya un elemento de adoctrinamiento. Lo sucedido en la campaña contra Susana Villarán es el puerto de llegada de un proceso degenerativo. No me vengan con que se trató de carátulas informativas que buscaban alertar sobre peligros sociales. Por supuesto que la presencia de Patria Roja preocupa y, como Mariátegui, creo que merece una explicación clara de Villarán. Pero se puede ser crítico sin aspavientos, consignar versiones distintas sin caricaturizar y especialmente no manipular usando composiciones fotográficas estilo The Sun. Las justificaciones para estas últimas son kafkianas.

Claro, se dirá que todo medio tiene su corazoncito. Y es cierto. The Guardian reporta para la izquierda, el Telegraph para la derecha. Le Monde Diplomatique es caviarón, The Economist derechoso. Y por aquí cerca para algunos medios Castañeda es noticia si se raspa un bus del Metropolitano y Humala si viaja a Varadero. Pero para mantener su credibilidad los medios deben intentar ser objetivos, presentar la información alejándola en lo posible de una agenda particular. Darle espacio al contrario, o resaltar la noticia en su parte más relevante y no por lecturas antojadizas. Si los medios rompen dichos estándares merecen el repudio de sus pares y bajan a la categoría de panfletos. El problema es que Correo ya no solo tiene corazoncito de derecha, sino un higadito venenoso al que la realidad le molesta. Al presentar la realidad como le gusta o intentar cambiarla a punta de titulares, ya nada lo distingue de los otros panfletos que circulan por Lima.

Esta valentía periodística frente al mundo caviar, además, se agota frente a otros actores políticos que todo medio serio debería fiscalizar. ¿Usted recuerda alguna denuncia en Correo sobre corrupción empresarial, una investigación sobre los lobbies en el Estado, una mirada a crímenes contra los derechos humanos? Habrá alguna, pero dista de ser lo habitual. Cuando Aldo Mariátegui maletee a un congresista pregúntense por qué su diario no es tan valiente con empresarios, militares o lobbistas.

Mi segunda molestia es más personal. El estilo de Mariátegui baja el nivel intelectual de una discusión pública ya bastante pauperizada. Resulta deprimente que se presente día a día en sus columnas y chiquitas como el estándar de la inteligencia local. ¿Cuáles son sus logros intelectuales para tratar de idiota al resto? ¿Libros, ensayos, artículos que superen las 500 palabras? Sus escritos tienden a ser repetitivos, desordenados y, cuando intenta ser profundo, melosos. Abusa de Wikipedia y del pobre Basadre. Sin embargo, cuando uno lo escucha basurear a la élite limeña porque no ha estudiado en Harvard o Princeton pareciera que Raymond Aron nos está dando cátedra.

Lo jocoso es que algunos que sí cumplen sus estándares de éxito son tratados como imbéciles. A Carlos Iván Degregori lo acusa de pensar lo que piensa sobre el racismo en el Perú por ser un resentido, y por eso los resentidos de Princeton lo invitan como profesor visitante. Similar maltrato reciben Richard Webb, Hugo Neira, Sinesio López, Julio Cotler, entre otros que debaten con una audiencia más amplia que la local. Uno puede discrepar de ellos, sin duda, pero maltratar a personas claramente más interesantes y articuladas que uno contribuye a la mediocridad de la esfera pública y es bien desubicado. Si el Loco Vargas me maletea por no jugar en el Calcio, vaya y venga. Pero que no lo haga Waldir Sáenz pues.

Reitero, esto es menos grave pues son sus opiniones. Allá aquellos que creen que sus anteojeras le permiten hacer un análisis serio y agudo, allá esa derecha que lo ve como su adalid intelectual. Lo que es problemático de verdad es que Correo sea ya una gran columna de opinión del director. Es una pena. La derecha peruana necesita un diario con posiciones fuertes, pero serio, ameno e inteligente. Mariátegui sale de estas elecciones habiendo perdido la credibilidad que le quedaba entre los que abrimos la prensa para informarnos y no para leer propaganda.

Coda: tras escribir estas líneas, Jaime Bayly hizo públicos audios de conversaciones privadas de Lourdes Flores. Respeto a Bayly por haber colaborado en hacer este país menos pacato, pero iría contra todo lo dicho antes no criticar la forma parcializada en que ha actuado en la campaña. Una cosa es que emita opiniones en su talk show, por duras que sean, otra que presente investigaciones sin sustento (como la de Salazar Monroe) o frases dichas en un momento de ofuscación como si fueran “de interés público”. ¿Estamos frente a crímenes o hechos graves que justifiquen romper el secreto de las comunicaciones? No lo creo.

Un nuevo escenario electoral

Por Javier Diez Canseco

Las elecciones regionales y municipales muestran el potencial, aún poco articulado, de las fuerzas que apuestan por el cambio. Amplios sectores quieren un cambio de rumbo, un país más justo y equitativo, con efectivo control de la gente sobre las autoridades y sus decisiones; un país pluricultural y descentralizado, con soberanía sobre los recursos naturales; un futuro de progreso y justicia social.

Las fuerzas más conservadoras de derecha, dado su enorme poder, creyeron que lograrían fáciles triunfos en una cancha libre, especialmente en Lima. Kouri y Flores Nano comenzaron a ventilar sus trapos sucios sin tapujos, hasta que el tema de la corrupción y la falta de transparencia les regresó –como escupitajo al cielo– a la cara. La honestidad política hay que buscarla en otros liderazgos.

Gracias al esfuerzo unitario de Lima Para Todos (que integran los militantes de las izquierdas), junto con Fuerza Social, el MNI y Tierra y Libertad, fuerzas políticas progresistas de la capital encontraron una figura con fuerza ética, sentido común y disposición de trato horizontal con la gente, a la cabeza de un bloque renovador y de centroizquierda, con otra forma de hacer política. La candidatura de Susana Villarán crece –hasta ser hoy clara mayoría a distancia de Lourdes Flores– como una opción de cambio viable y responsable, de cara a hombres y mujeres de a pie, con el apoyo de profesionales, intelectuales, emprendedores y empresarios nacionales.

A ello se suman otros que hoy están en primer lugar de las preferencias electorales en varios puntos del país. Alberto Quintanilla en Puno, en la alianza PDR-PNP; Goyo Santos en Cajamarca, con el MAS; Vladimiro Cerrón con Perú Libre en Junín; César Villanueva con Nueva Amazonía en San Martín; Jorge Acurio Tito en el Cusco con el PNP apoyado por las izquierdas; Javier Atkins y Maximiliano Ruiz en Piura con Unidos Construyendo; y candidaturas en Arequipa, Apurímac y Ayacucho.

Aunque no se ha dado la unidad en muchos lugares, las opciones por el cambio crecen. Crecerían más si las izquierdas, progresistas y nacionalistas, declinaran candidaturas sin opción para fortalecer aquellas que puedan derrotar al fujimorismo, al aprismo y a la derecha en diferentes lugares. Es irresponsable permitir el triunfo del continuismo conservador por una división sin sentido.

Las fuerzas del cambio deben vincular la lucha electoral con los problemas nacionales. Desde la corrupción generalizada del sistema hasta el negociado de la exportación del gas (Camisea) afectando el desarrollo energético, el transporte, el consumo doméstico, la industria y el agro. Desde el problema del agua como reclama Espinar, hasta la concentración de tierras en enormes latifundios que privan a millones de campesinos de la tierra y promueven un agro exportador de monocultivo, contra la propiedad comunal y pequeña. Desde entender la seguridad ciudadana y la delincuencia como problemas no solo policiales y represivos, sino económicos y sociales (falta trabajo, educación, deporte y valores), hasta construir una sociedad pluricultural y diversa sin exclusiones.

La derecha mediática quiere demoler los liderazgos más importantes en Lima y en las principales capitales del país. Susana Villarán va de “pituca” a “terruca”, a Vladimir Cerrón le espetan que su padre –asesinado por grupos paramilitares– era “senderista”, a Atkins en Piura agravia Jorge del Castillo sin siquiera lavarse la boca. Pero su campaña ya no funciona. Se desesperan los Aldo M. y Cía. en la prensa apro-fujimontesinista.

¿Será la hora de un Frente por la Victoria del Cambio contra el continuismo apro-fujimorista? Una alianza desde las izquierdas hasta el centro político, nacionalistas, progresistas y demócratas. Una unidad programática, organizativa y política que abra paso a un proceso de transformación el 2011. Apoyar a las candidaturas por el cambio, sin miopías ni protagonismos de grupo ajenos a la gran causa del cambio con justicia social. Este es el paso que se puede dar el 3 de octubre.

Perfil del elector peruano

Por Martín Tanaka

En días pasados, Ipsos/Apoyo presentó los resultados de dos encuestas que cabe resaltar, porque son representativas de los ámbitos urbanos y rurales. Una se refiere a la intención de voto presidencial, importante porque es importante saber cómo cambian los resultados al incluir el mundo rural. El hallazgo es que los cambios son ligeros: Castañeda cae y Humala sube un poco, mientras que Keiko Fujimori y Toledo se mantienen estables, con lo que la primera aparece liderando la intención de voto. A menos de siete meses de la elección presidencial Castañeda ganaría a cualquier rival en segunda vuelta, K. Fujimori ganaría a Toledo y Humala, y Toledo solo le ganaría Humala.

Para los encuestados el principal problema del país dejó de ser la falta de empleo y la pobreza, y ahora la corrupción y la delincuencia aparecen como problemas igualmente preocupantes. Un 44% prefiere cambios moderados y un 31% cambios radicales, y los cambios que se quieren se ubican en la mejora de la educación, el combate a la corrupción y la delincuencia. Y la encuesta registra que el candidato mejor preparado para lo primero es Keiko Fujimori, mientras que para lo segundo y tercero es Humala. Bien vistos, son resultados sorprendentes: desafían la imagen de que un alcalde de Lima no puede tener un buen desempeño nacional, y de la existencia de un alto rechazo a la candidatura de Keiko por ejemplo.

De otro lado, está la encuesta “Perfil del elector”, preparada para el JNE. Ella registra que un 40% de los entrevistados declara que tiene poco interés en la política, y un 27% que tiene “nada de interés”, porcentaje que sube hasta 32% en el caso de Lima. Alrededor de la mitad de los encuestados tiene una sensación de estancamiento, pero es más optimista respecto al progreso de su familia y su localidad frente al del país.

La corrupción aparece en general como el problema principal del país, seguido de la falta de seguridad en ámbitos urbanos y de la falta de trabajo en ámbitos rurales. Más del 60% no conoce los términos “izquierda-derecha” (la ideología no parece funcionar para definir preferencias) y del 36% que sí conoce, la gran mayoría se ubica al centro, con el electorado urbano más a la derecha que el rural. En el mundo rural la elección del alcalde distrital es tan importante como la del Presidente de la República, y en el mundo urbano es más importante que la elección provincial y regional. Un 43% decide su voto durante la semana previa a la elección (23% el mismo día, bajo la influencia de los medios y los familiares). 73% votó en las últimas elecciones con poca o ninguna información.

Los peruanos no sentimos que el país progrese, no percibimos que el mundo político nos represente, por lo que vale más el esfuerzo individual y colectivo para salir adelante. La política no nos interesa especialmente, de allí la imprevisibilidad y volatilidad del voto.

lunes, 12 de octubre de 2009

EL último tránsfuga ¿hasta cuando?

EL último tránsfuga
La renuncia de Isaac Mekler al Partido Nacionalista es propia de la fragmentación de nuestros partidos políticos. Unión por el Perú, la agrupación que lo llevó al Congreso el 2006, llegó con 45 representantes y hoy solo cuenta con 7. De este modo se repite la atomización política que exhibieron Perú Posible, el FIM y Unidad Nacional al final del quinquenio anterior. Por Ghiovani Hinojosa“¡No seas envidioso, si quieres tener plata métete a la política, como yo!”.Enith Chuquival, congresista de Perú PosibleLos partidos políticos están llamados a ser como los continentes, grandes terrenos ideológicos en los que los países –o militantes–, además de compartir costumbres, proponen una manera conjunta de solucionar los problemas. En el Perú, esta abstracción no cabe: es más preciso hablar de un archipiélago de intereses personales que flota en un mar siempre embravecido. El caso más elocuente de esta fragmentación en la historia reciente del país es el de Unión por el Perú (UPP), una bancada que perdió a 38 de sus miembros desde que fueron elegidos el 2006. El último de ellos es Isaac Mekler, que acaba de renunciar al nacionalismo y sobre el cual se rumorea un acercamiento con Solidaridad Nacional, del alcalde Luis Castañeda, y Chimpún Callao, de Alex Kouri. Un historial de divisiones, transfuguismo y pugnas internas caracterizan al grupo upepista, cuyo peor mérito fue haber llevado a los escaños a los parlamentarios ‘robaluz’ (Rocío González), ‘comepollo’ (José Anaya) y ‘mataperros’ (Miro Ruiz), entre otras perlas congresales.Vientre de alquilerSegún el sociólogo Carlos Reyna, el problema de UPP fue su origen: “En las últimas eleciones generales, estaban dadas las condiciones para un matrimonio político pragmático: por un lado, había un nombre, una franquicia, un partido con registro electoral; y por el otro, un outsider –Ollanta Humala– con una gran capacidad de arrastre y que de todas maneras iba a colocar a un buen número de parlamentarios”, explica.Así, el UPP liderado por Aldo Estrada y José Vega Antonio sirvió –en la práctica– como un ‘vientre de alquiler’ para que se gestara y naciera la presencia política de Humala. En el camino, recuerda Reyna, el incipiente pacto electorero recibió el respaldo de empresarios deseosos de una curul: el arequipeño Álvaro Gutiérrez, por ejemplo –que el 2001 había ofrecido su apoyo económico a Lourdes Flores Nano– esta vez puso a disposición de Ollanta Humala una camioneta y algunos inmuebles para su campaña política. Ahora el nacionalista lidera el Bloque Popular, una agrupación que se escindió de UPP el 2007 y cuyos siete integrantes –además de Gutiérrez– viajaron con él a Italia a mediados de ese año, en una operación que él nunca justificó.Un caso similar es el de Gonzalo García, un ingeniero que postuló a la primera vicepresidencia y que, a la vista del fracaso de su partido en los comicios generales, siguió su camino como docente y consultor de organismos internacionales. Junto a ellos, se improvisó una plancha de candidatos congresales cuyo único mérito fue haber contribuido con dinero y lealtad ciega a UPP. “Como no era un acuerdo político serio –muchos de los congresistas upepistas se conocieron sobre la marcha–, este grupo se partió de inmediato”, rememora Carlos Reyna.En junio del 2006, antes de asumir funciones, Carlos Torres Caro –ex candidato a la segunda vicepresidencia de UPP–, Gustavo Espinoza y Rocío González iniciaron este festín de rupturas con su separación del partido. Adujeron que Ollanta Humala coqueteaba con la izquierda radical y hasta hoy –excepto González, que ha sido desaforada– pululan por el Congreso sin tener que dar cuenta ante un partido. En esa ocasión, el hoy renunciante parlamentario Isaac Mekler también presentó una carta de dimisión, pero se retractó a los pocos días. “Estoy profunda e inmensamente arrepentido de lo que hice hace una semana al dudar de tu liderazgo. El proyecto nacionalista eres tú”, le escribió a Humala en una florida carta el 21 de junio.Este dato muestra la débil cohesión partidaria que hubo desde el inicio en el nacionalismo y el carácter cíclico de sus fragmentaciones, si se considera el repetido argumento del “izquierdismo radical” que ha dado Mekler hace una semana. Incluso, el upepista Álvaro Gutiérrez –que luego se separaría del partido–, declaró entonces con irónica precisión: “El retiro de Torres Caro se esperaba desde el almuerzo que tuvo con Delgado Parker. Lo suyo es el inicio del transfuguismo”.Sigue la rupturaLa gran división de UPP vino muy pronto, en diciembre del 2006. El Grupo Parlamentario Nacionalista –de tendencia más radical frente al liberalismo económico que había empezado a promover el presidente Alan García– se constituyó como una bancada propia y muy pronto captó a 23 ex upepistas. Reyna explica que la tendencia común de esos días era deslindarse del acercamiento que tenían entonces UPP y el Apra. De hecho, Aldo Estrada fue incluido a mediados del 2007 en la lista aprista para la Mesa Directiva del Congreso.Una vez que los upepistas quedaron reducidos a 19 miembros, se generó el desmembramiento promovido por Álvaro Gutiérrez con el naciente Bloque Popular. Pero no esto no fue todo: los congresistas Washington Zeballos, Rosa Venegas y Gloria Ramos también dieron las espaldas a UPP y formaron su Grupo Especial Compromiso Democrático. De este modo, el Unión por el Perú que eligieron 2’274,797 peruanos en bloque y no como una suma de individualidades –y que se ofreció como una alternativa nacionalista– terminó dividido en cuatro grupillos legislativos. Al final –y si se descuenta al parlamentario José Anaya, suspendido por haber fraguado comprobantes de pago por consumo de pollos– quedaron siete padres de la patria desprestigiados y con un poder ínfimo como bancada.En la raíz de esta descomposición congresal están, según los analistas, el fin de los partidos ideológicos y el surgimiento de un pragmatismo político que privilegia la figura del ‘independiente’ por sobre la del militante del partido tradicional. Se suele afirmar que las agrupaciones políticas –tal como las conocíamos antes de la irrupción de Alberto Fujimori en 1990– están en crisis. La antipolítica asoma desde entonces como la excusa perfecta del desinterés ciudadano. En realidad, somos los votantes los que llevamos a los upepistas al poder y los que, en un par de años, tendremos el poder para decidir mejor. ¿Disidente O TRÁNSFUGA?Según el antropólogo Carlos Iván Degregori, autor de “El nacimiento del otorongo. El Congreso de la República durante los gobiernos de Fujimori (1990-2000)” (IEP), el tránsfuga no muestra un cuestionamiento ideológico al ideario del partido, mientras que el disidente político se aleja por razones principistas y no lo hace durante un periodo preelectoral. Además, este último renuncia y no goza de los privilegios asociados a su pertenencia al partido. Un ejemplo de disidente es, según Degregori, Henry Pease, un político que primero militó en Izquierda Unida y, cuando este bloque desapareció, se quedó sin partido. Luego continuó como opositor de Fujimori como miembro de Unión por el Perú y, finalmente, estuvo en las filas de Perú Posible. “Se cambió de partido pero mantuvo una línea ideológica coherente”, afirma el antropólogo.Herencia tránsfuga• 19 fueron los congresistas tránsfugas que se alineraron con el fujimorismo durante las elecciones generales del 2001. 8 fueron de Perú Posible, 5 de Solidaridad Nacional, 2 del Frepap y una del Apra (Ruby Rodríguez); todos lo hicieron a cambio de dinero y otras prebendas. • El caso más escandaloso de transfuguismo reciente es el del ex congresista Alberto Kouri, grabado mientras recibía 15 mil dólares de Vladimiro Montesinos para pasarse al partido de Alberto Fujimori.• De los 45 congresistas elegidos por Perú Posible el 2001, 34 terminaron en las filas del partido al término de la gestión del ex presidente Alejandro Toledo.• De los 17 parlamentarios elegidos por Unidad Nacional el 2001, seis se apartaron de esta bancada al 2006.• El primer tránsfuga en la historia peruana reciente fue el ex diputado Héctor Marisca, quien durante el primer gobierno de Alan García (1985-1990), se apartó del partido Convergencia Democrática para proponer la reelecciónde AGP.

domingo, 4 de octubre de 2009

"Hace 41 años se alzaron los cholos"

Las huellas profundas que han dejado en la sociedad las reformas emprendidas hace cuatro décadas por el gobierno militar son analizadas aquí por el historiador Nelson Manrique. Por Edmundo Cruz¿Un retroceso o una revolución? ¿Qué fue el gobierno militar de Velasco Alvarado?–Fue el proceso de cambios más importante de la República. De 1821 a 1865 habíamos tenido solo presidentes militares y a lo largo del siglo XX unos pocos civiles. Vivíamos en una sociedad oligárquica. El poder lo detentaba una oligarquía asentada en la tierra. Las finanzas iban asociadas a terratenientes y gamonales del interior. En América Latina se aceptaba que cualquier cambio profundo en un país de la región pasaba por una revolución antioligárquica.–¿Esa revolución llegó tarde a Perú?–Definitivamente. Grupos revolucionarios populistas la llevaron a cabo en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Lázaro Cárdenas en México, el MNR en Bolivia, Aguirre Cerda en Chile. En el Perú esas fuerzas fueron tempranamente derrotadas. El Partido Socialista con la muerte de Mariátegui y la corriente ultraizquierdista del Partido Comunista que lo aisló y lo marginó. El Apra fue batida en la guerra civil del 32-33 y en la clandestinidad del 30 al 56. Campeaba el militarismo cerrado a la crítica, a la disidencia, al pensamiento libre y la transformación.–¿Cómo así ese vacío lo intentó cubrir una dictadura militar?–El gobierno de Velasco fue una dictadura militar atípica. Se preparó en los años 40 y 50. En 1940 éramos un país eminentemente serrano e indígena. El 67 por ciento de los 7 millones de peruanos vivíamos en la sierra. En ese momento se produjo una ruptura en la relación hombre-tierra. Quiero decir que la tierra agrícola existente ya no era suficiente, no alcanzaba. –Habla de ruptura, ¿por qué?–Porque la falta de tierras tuvo dos grandes impactos. Millones de personas abandonaron el campo, la tierra, y emigraron a las ciudades, a la costa, invadieron terrenos y formaron barriadas. Mientras, los que se quedaron en el campo desataron el más grande movimiento de toma de tierras entre el 56 y el 64, algo que no se veía desde los tiempos de Túpac Amaru. La reforma agraria de Velasco culminó ese proceso, pero ya las movilizaciones anteriores habían herido de muerte al latifundio. Los militares pedían cambios–Recuerdo que había consenso sobre la necesidad de los cambios. –Sí, fue extraordinario, con excepción de la oligarquía todo el mundo los pedía. En 1958, vino la Misión Lebret (del dominico francés Joseph Lebret) y planteó la necesidad de una reforma del agro y del Estado, y de cambios estructurales profundos. La Democracia Cristiana fundada en 1956 bajo el padrinazgo de Bustamante y Rivero demandó lo mismo. Haya de la Torre se alió con Manuel Prado y poco más tarde con Manuel Odría. El espacio del centro dejado por el Apra al correrse a la derecha y aliarse con la oligarquía fue cubierto por los nuevos partidos de clase media todos los cuales exigían cambios: Acción Popular, Democracia Cristiana, Movimiento Social Progresista. Hasta los militares, con el CAEM (Centro de Altos Estudios Militares) como laboratorio de gestión gubernamental, concluyeron que la seguridad nacional e internacional tenía como prerrequisito la integración y esta era imposible sin desarrollo.–En 1962, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas cuestionó la permanencia de la IPC (Internacional Petroleum Company) en La Brea y Pariñas.–No solo eso. Hicieron la reforma agraria en el valle de La Convención y Lares y crearon el Instituto Nacional de Planificación. Pasó desapercibido, pero es claro que apuntaban no a un golpe de estado clásico, sino a un gobierno institucional de la Fuerza Armada que llevara a cabo reformas estructurales.Responsabilidad del Apra–¿Por qué los partidos fueron incapaces de hacer esas reformas democráticas?–En eso el Apra tiene una responsabilidad grande. Julio Cotler menciona la pregunta que le hizo a Haya de la Torre: ¿Por qué usted se alió con la oligarquía en lugar de hacer la revolución? Haya le respondió: Porque tuve un error de apreciación, pensé que la oligarquía era más fuerte. Asumiendo que era muy fuerte creyó que había que ser aceptable con ella. Increíble, en 1963, el Apra llevó en sus listas a los candidatos del Movimiento Democrático Peruano, el partido del banquero Manuel Prado, y en el Parlamento se alió con la Unión Nacional Odriísta. Es conocido también el encuentro de Haya de la Torre con Juan Gonzalo Rose en un coctel. Rose había sido aprista y fue perseguido. Haya lo reconoció y le dijo: “Usted fue aprista”. Rose le contestó: “Usted también”.–Tampoco los partidos de izquierda cumplieron su papel…–Es que eran partidos muy pequeños. El Partido Comunista estaba desprestigiado por su alianza con la oligarquía financiera (régimen de Manuel Prado) y su actitud contemplativa con el dictador Manuel Odría. El Movimiento Social Progresista contaba con excelentes intelectuales como los hermanos Salazar Bondy y profesionales promotores del Instituto de Estudios Peruanos, pero no tenía arraigo. Las organizaciones partidarias de la revolución armada, el MIR y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), montaron guerrillas pero fueron aplastadas rápidamente en 1965. –Se dice que esas experiencias dejaron huella en la oficialidad.–Cierto. Poco después Velasco Alvarado reconoció en un discurso que cuando salieron a reprimir a las guerrillas aplastaron a los guerrilleros pero se dieron cuenta de que estos tenían razón en términos de que la situación del país era insostenible y que los cambios eran necesarios. También en una entrevista concedida a César Hildebrandt, Velasco respondió que en el Perú era necesario hacer una revolución desde arriba para que no estallara la revolución desde abajo.Sendero y la reforma agraria–Pero estalló Sendero Luminoso en 1980. ¿Qué hubiera pasado si Velasco no hubiera emprendido la reforma agraria?–Con todas sus imperfecciones y defectos, el hecho de que en 1969 Velasco emprendiera una reforma agraria radical, le quitó base social a Sendero Luminoso. Creo que Sendero habría sido prácticamente incontrolable si no se hubiese hecho esa reforma agraria. Esa reforma agraria fue un elemento fundamental para que Sendero Luminoso no avanzara más allá de donde llegó. ¿Qué hace Sendero? ¿Intenta proseguir la reforma agraria incompleta bloqueada por la burocracia estatal? No. Sendero no quiere hacer una reforma agraria campesina democrática. Sendero más bien quiere convertirla en una guerra popular. –A la luz del tiempo, ¿como analiza la nacionalización y estatización de los recursos estratégicos?–Hay que poner esas medidas en el contexto de su época. Vistas con los ojos de hoy fue un tremendo error la estatización de todo, pero vale recordar que esa era la receta promovida en América Latina no solo por los partidos de izquierda, sino por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina, organismo regional de la ONU). La industrialización, las nacionalizaciones, la estatizaciones de los recursos estratégicos, la acumulación desde el Estado, esa era la receta clásica. Fue un error, pero fue un error que corresponde a su época.El fantasma actual del racismo–La reforma de la empresa mediante la creación de las comunidades laborales fue una reforma singular del velasquismo.–Cierto, las comunidades industrial, minera, pesquera, fueron una novedad, un intento de conciliación de clases, la ilusión de dar participación a los trabajadores en la gestión y en las utilidades. Carlos Delgado decía: cuando los trabajadores lleguen al 50 por ciento del capital el capitalismo habrá desaparecido porque la empresa ya no es de los capitalistas sino de los trabajadores. No es así y el fracaso de esto tiene que ver no solo con razones económicas sino étnicas.–¿Cómo étnicas?–Carmen Rosa Balbi, en una excelente investigación, entrevistó a muchos empresarios y encontró que se negaban a sentarse a discutir con los trabajadores no tanto por las reivindicaciones económicas sino porque suponía el trato con los cholos. No podían tratarlos en condiciones de igualdad. Para ellos era intolerable que esta gente estuviera en los directorios de las empresas. Creo que por esto Velasco se convirtió en la bestia negra de la burguesía. –¿No eran reformas que afectaban el capital?–Velasco trató de crear un capitalismo nacional, los Romero, Raffo, Brescia, prosperaron y se desarrollaron. Drasinower, Moraveco eran engreídos de la junta militar de gobierno. Velasco no era antiburgués, pero, como dirían nuestras abuelitas, con Velasco la gente se olvidó cuál era su lugar. Se alzaron los cholos. Perfil• Nombre:Nelson Saúl Manrique Gálvez. • Lugar y fecha de nacimiento:Huancayo, 31 de diciembre de 1947. • Estudios: Universidad Agraria La Molina. • Grados: Doctor en Historia y Civilización, en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, 1988. Magíster en Sociología, en la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1979.• Publicaciones: Autor de una veintena de libros, más de un centenar de ensayos en revistas académicas nacionales y extranjeras sobre historia social, cultura, violencia política, nuevas tecnologías de la comunicación y la sociedad de la información. Actualmente tiene en prensa un libro titulado “Usted fue aprista”. Bases para una historia crítica del Apra.• Profesión: Sociólogo, historiador y periodista. Docente universitario. Profesor principal de la Pontifica Universidad Católica del Perú. Profesor visitante en diversas universidades de América y Europa. Autor de una columna de opinión semanal en el diario “La República”.EL MITO DE QUE VELASCO ARRUINÓ EL AGROEl argumento de que la Reforma Agraria de Velasco Alvarado arruinó el agro peruano y que éste era una maravilla al momento que se dictó la ley, es un mito. Es lo que sostiene Nelson Manrique en su libro “Usted fue aprista”, próximo a aparecer. No es un decir. El autor rescata cifras oficiales y contundentes sobre rangos económicos básicos.EXPORTACIONES Los detractores de la reforma agraria afirman que ésta trajo abajo las exportaciones de productos agropecuarios. Las estadísticas oficiales indican lo contrario.Entre 1955 y 1969 la exportación de productos agropecuarios bajó de 45.1 millones de dólares a 16.3 millones. Las exportaciones se habían reducido a la tercera parte antes de la reforma y no después. En ese mismo periodo las exportaciones en general crecieron, pero ese crecimiento no lo alimentó el agro, sino las exportaciones pesqueras que subieron de 4.7 a 25.6 millones de dólares, y las mineras de 45 a 55 millones de dólares.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Giro a la izquierda y contraataque derechista

La tendencia dominante en la última década en América Latina ha sido el giro a la izquierda de una docena de gobiernos en la región. Como ya ha sucedido otras veces con procesos anteriores, el Perú no se suma todavía a esta tendencia, a pesar de los resultados electorales de 2006 cuando un 47% apoyó una posición de cambio y buena parte del voto por Alan García también.
Por el contrario, el gobierno aprista nos mantiene aislados, en el pasado neoliberal, tratando de establecer un eje pro yanqui con los gobiernos conservadores de Colombia y México.El giro a la izquierda no es, sin embargo, un proceso homogéneo. En lo que a América del Sur respecta, existen gobiernos de izquierda democrática, como Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, que han fortalecido la presencia del Estado y de lo público en sus sociedades, han recuperado los derechos sociales arrebatados a los trabajadores, fortalecen políticas sociales de lucha contra la pobreza y buscan una mayor autonomía de los Estados Unidos. Entre ellos, Brasil y Chile han desarrollado políticas progresistas aún sin modificar sustancialmente el modelo económico liberal de sus economías.Pero hay otros también, como es el caso de Hugo Chávez en Venezuela, que se empeña por seguir el camino de una izquierda autoritaria, no respeta el pluralismo político y se embarca en un proceso de nacionalizaciones desfasado en el tiempo, que ya ha fracasado en otros momentos y latitudes. A la par, insiste en una retórica de provocaciones contra los Estados Unidos y sus vecinos derechistas que no ayudan sino más bien perjudican el asentamiento de la tendencia progresista dominante. En este escenario Bolivia y Ecuador, también liderados por gobiernos de izquierda, si bien aparecen más cerca de Chávez al compartir algunas de sus iniciativas en la región, tienen sus propias particularidades nacionales, desarrollando procesos que están acompañados por importantes movimientos sociales y el respeto por las libertades fundamentales. Las graves equivocaciones de la izquierda autoritaria vienen siendo aprovechadas por los gobiernos derechistas y su aliado del norte para establecer una contraofensiva que les permita recuperar posiciones en la región. El primer acto de esta ofensiva fue el bombardeo de una base de las FARC por el gobierno colombiano en territorio ecuatoriano sin previo aviso al gobierno de ese país, luego ha seguido el golpe derechista contra el gobierno democrático de Honduras que continúa impune y finalmente el tratado de “uso” de siete bases militares colombianas por las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. La prepotencia reaccionaria muestra hoy sus garras en América Latina en abierto desafío al giro a la izquierda y dispuesta a cambiar los malos tiempos vividos en estos años de crisis de las políticas neoliberales.Urge una respuesta de los gobiernos y de los pueblos de América Latina contra esta derecha que quiere recuperar las posiciones que ha perdido con la crisis del modelo neoliberal. De allí la importancia de la reunión de UNASUR en días pasados. Si bien este encuentro no llegó tan lejos como hubiéramos deseado, rechazando el uso de las siete bases militares colombianas por los Estados Unidos, sí establece límites a la presencia militar extraña a la región en algún país de la misma y señala la necesidad de establecer criterios para que sucesos como el ocurrido no amenacen la soberanía y seguridad de otras naciones en el subcontinente. Sin embargo, es al mismo tiempo importante señalar que este tipo de situaciones deben afrontarse por la vía del diálogo, fortaleciendo la cooperación multilateral, que es la que no le interesa a los Estados Unidos, y no por la vía del insulto y la provocación entre jefes de Estado que a lo único que lleva es a que “a río revuelto” gane el poder militar de los más fuertes que ya tiene hoy la desvergüenza de mostrarse en nuestras narices

lunes, 28 de enero de 2008

Entrevista a Ollanta Humala


Ollanta Humala. El líder del Partido Nacionalista recomendó al presidente García no pelearse con los socios de la CAN en la coyuntura del diferendo marítimo con Chile ante La Haya.
Por Inés Flores.Foto: Rafael Cornejo.

Estratégico. El ex candidato presidencial Ollanta Humala sugiere no aislar al Perú de la Comunidad Andina.
Esta semana usted acusó al gobierno de estar detrás de la decisión de un fiscal que pidió 15 años de prisión por su supuesta intervención en el "Andahuaylazo". ¿En qué pruebas se sustenta?, porque el premier Jorge del Castillo ha negado cualquier injerencia del Ejecutivo...
En estos asuntos políticos hay un problema de credibilidad en este régimen. Del Castillo intervino como parte del gobierno en el proceso judicial que enfrentaba la empresa Doe Run en Estados Unidos.
¿Pero por qué cree que el gobierno tiene interés en usted?
Hay un sector del gobierno que está detrás de esto porque las encuestas nos colocan como principal fuerza de oposición en el país. Además, tanta casualidad es sospechosa. De la noche a la mañana paso de testigo a acusado sin que haya tenido la oportunidad de ejercer mi defensa. He estado más de un año firmando cuadernos en el juzgado, con embargo preventivo y con restricciones a mi libertad, para poder ejercer mis actividades políticas.
Su hermano Antauro lo identifica como autor intelectual del "Andahuaylazo" en una entrevista publicada hoy (ayer) en un diario local.
Él (Antauro) está siendo utilizado por sectores que quieren ver la defunción del nacionalismo.
Los presidentes Hugo Chávez y Daniel Ortega han denunciado una persecución política en su contra, y a ello el jefe del gabinete lo llamó "intromisión en asuntos internos". ¿Cuál es su opinión?
No creo que haya intromisión. Agradezco las muestras de solidaridad, pero hay temas más importantes, como el pronunciamiento que hizo Alan García en España, donde pide negociar con la Unión Europea sin la CAN (Comunidad Andina de Naciones). Esto implica un mal asesoramiento o una irresponsabilidad del señor García en la medida que no toma en cuenta la coyuntura de defensa de nuestro mar territorial en el tribunal de La Haya, y por eso necesitamos construir una política de acercamiento con Ecuador y Bolivia y no aislarnos.
El presidente García justificó la negociación con la UE sin la CAN amparándose en que Hugo Chávez, su amigo, retiró a Venezuela de este organismo regional para ingresar al Mercosur.
Creo que está cometiendo un error. La situación interna de Venezuela es diferente, pero acá tenemos un diferendo limítrofe con Chile y (García) se está peleando con los socios de la CAN.
¿Cuál es su aporte en este tema como principal líder de la oposición?
En el Congreso estamos presidiendo la Comisión de Seguimiento de La Haya. Me reuní con el canciller y le expliqué nuestras diferencias y preocupaciones antes de la presentación de la demanda. Luego, en una carta, le expliqué que es fundamental que el punto de inicio de la frontera marítima sea materia de controversia, porque si logramos que el tribunal de La Haya diga que el inicio de la frontera marítima es La Concordia, y no el hito, sencillamente se cae toda la tesis chilena del paralelo.
¿Cómo debe enfrentar el Perú la estrategia defensiva de Chile frente a la demanda peruana?
Debe implementar un plan de desarrollo para Tacna y Moquegua, promocionando proyectos de educación fronteriza con Ecuador y buscar alianzas estratégicas con Bolivia a través del gas.
¿Cuándo fue la última vez que habló con el presidente Chávez?
No recuerdo, creo que fue en la época de la campaña.
¿El fracaso que sufrió Chávez en el referéndum no lo afectó dada su cercanía ideológica?
No lo creo.
Y Evo Morales, también cercano a usted, enfrenta una crisis interna en Bolivia.
Ante la crisis de los sistemas políticos en Latinoamérica en los años 80 por el modelo económico neoliberal surgieron nuevos líderes políticos que están construyendo un camino alternativo, pero eso va a demorar años.
"No puedo hacer campaña en el interior del país"
¿Postulará a la presidencia en el 2011?
Esa es una decisión del partido y todavía no la hemos tomado. Un partido tiene como objetivo llegar al poder y para eso estamos trabajamos en el PNP.
Su alianza con UPP se quebró. ¿Con qué agrupación se aliará ahora?
Tenemos el partido, pero estamos construyendo una serie de relaciones importantes con diferentes organizaciones políticas nacionales y locales.
¿Siente que los procesos por el 'Andahuaylazo' y el de Madre Mía son una barrera para sus aspiraciones presidenciales en el 2011?
Antes de entrar a la política era un ciudadano normal y después de que ingresé en la política tengo dos procesos penales y seis investigaciones fiscales. Lo que me reconforta son las muestras de solidaridad que venimos recibiendo a nivel nacional e internacional.
¿Y cómo va su campaña en el interior del país?
Ese es el problema. Estoy impedido de salir de Lima, por tanto no puedo hacer campaña. Ayer (el sábado) tenía que estar en Cutervo, invitado por las rondas campesinas, pero no me autorizaron.

jueves, 10 de enero de 2008

El perro no estaba muerto, trabajaba en el Jurado

Mirko Lauer.

A parte de tocar varios otros temas, la polémica TC-JNE es sobre si el Estado peruano paga o no sus deudas, o si devuelve o no lo que se le encargó. Parecía que el ensarte estatal estaba 100% desprestigiado, pero en realidad eso es solo para el caso de los grandes acreedores internacionales, cuyas ideas siempre tienen representación en los gobiernos.

Pero para la deuda interna la cosa es diferente. Por ejemplo los aportantes del seguro social, los del Fonavi, los jubilados de la Ley N°20530 o los tenedores de bonos de la Reforma Agraria pueden comulgar de una misma yuca. En todos los casos un grotesco argumento para no pagar es que la suma adeudada es demasiado grande para la caja fiscal.

Existen algunos casos en que se le ha logrado abrir la mano perromuertera al Estado, pero son los menos. La propuesta presidencial de que la Sunat pague intereses a la devolución de impuestos pagados en exceso (los cobra cuando el contribuyente entra en mora) es un paso muy razonable. Ojalá todavía lo veamos concretarse en esta generación.

Todo lo que se dejó de pagar al exterior desde que el gobierno de Juan Velasco empezara el endeudamiento en firme a mediados de los años 70 viene teniendo que ser devuelto con enormes intereses. No es lo que les ha sucedido a los peruanos sorprendidos por movidas fiscales expoliadoras para las que no parece haber sanción.

Por eso es tan importante la causa de los fonavistas. Está mucho más vinculada a la soberanía nacional que el lamento por Wong o la música de los cantores hiperpatriotas. Tiene que ver con ¿qué cajero es este ante cuya ventanilla los extranjeros cobran y los peruanos no? ¿Con qué clase de perro compararemos a los funcionarios que alientan esto?

Desde ahora podemos irnos preguntando qué hará el MEF cuando intereses extranjeros le toquen la puerta con un gran manojo de bonos de la Reforma Agraria en la mano. Empresas de fuera vienen comprando esos bonos por entre 10% y 20% de su valor nominal, con la certeza de que lograrán lo que no han podido hasta ahora los terratenientes expropiados.

No será una novedad cuando suceda. Un fondo-buitre como Elliott Associates ya le ha sacado al país en US$58 millones por una deuda que compró a una fracción de ese precio, todo esto con la colaboración de un tribunal de Bruselas. No nos sorprendamos de que sean ellos mismos los que están comprando los bonos.

¿Hay gringos comprando certificados de Fonavi? ¿Es eso posible? Si así fuera, quizás los fonavistas deberían formar una empresa en el exterior y constituirse en fondo-buitre, puesto que esa parece la única manera de cobrarle al Estado: ser extranjero. Un buen congresista norteamericano, por ejemplo, puede hacer milagros, llegado el momento

domingo, 4 de noviembre de 2007

Herbert Morote: “Alfredo Bryce es un ladrón de columnas”


Herbert Morote: “Alfredo Bryce es un ladrón de columnas”
Indecopi ha fallado en contra de su demanda. No existen pruebas, dice, que demuestren el plagio. La resolución llama a escándalo e indigna, pero Alfredo Bryce debe haberla celebrado a su estilo –y hasta tarde–. Morote, en cambio, que fue el primero en denunciarlo por plagio, confiesa su decepción, pero advierte con simple rencor que "esta mancha Bryce la va llevar hasta la tumba".

Por Nilton Torres Varillas
Fotos:Claudia Alva


Herbert Morote Rebolledo, economista y ensayista peruano radicado en Madrid, denunció hace exactamente un año el plagio del que fue víctima nada menos que de parte de Alfredo Bryce Echenique, quien utilizó sin su permiso, y traicionando la confianza entre ambos, parte del manuscrito de su libro Pero… ¿tiene el Perú salvación?

Apelando a la amistad, Morote le había entregado a Bryce el texto para que lo examine y le ofrezca algún consejo. Bryce utilizó párrafos enteros de este texto para elaborar una columna titulada "La educación en ruinas", la cual salió publicada el domingo 25 de junio del 2006 en el diario El Comercio, bajo su firma, por supuesto.

El pasado jueves 18 de octubre, la Oficina de Derechos de Autor de Indecopi por fin emitió su fallo, un año después de hecha la denuncia. El fallo señala, entre otros argumentos, que Bryce no tiene responsabilidad alguna en cuanto a una posibilidad de plagio, dado que no existe prueba de que ese texto existía antes de la publicación de la columna.

Morote no se esperaba una resolución de esta naturaleza. Repuesto de la primera impresión, afirma estar agradecido a los medios de comunicación que no le cerraron las puertas y recogieron su indignación ya que, asegura, se han dado cuenta de que él es incapaz de acusar a alguien para beneficiarse de su prestigio.

Herbert Morote cuenta a DOMINGO detalles de lo que fue este litigio que continúa dejando muy mal parado al novelista que decía escribir para que sus amigos lo quieran más.

–¿Qué es exactamente lo que le ha argumentado la Oficina de Derechos de Autor de Indecopi para desestimar su reclamo?


Herbert Morote recuerda que fue muy amigo de Bryce hasta que descubrió que, abusando de la confianza que había entre ellos, el novelista lo traicionó.

–Lo puedo resumir en dos puntos. Primero, lo que dicen es que los cuatro testigos que presenté, y que hicieron sus declaraciones juradas, uno en España, dos en Estados Unidos y otro en Perú, son amigos míos y entonces no son válidos sus testimonios. Cómo es posible que la Oficina de Derechos de Autor no sepa que un escritor envía sus manuscritos a personas cercanas y de confianza para tener opiniones. ¿Entonces les tengo que consultar a mis enemigos? Y, por otro lado, en la hoja de descargo que hace Bryce en el proceso dice que nunca, en sus 43 años de escritor, nadie ha tenido la ligereza de acusarlo de plagio. Pone su nombre como excusa. Quiere que piensen que soy un loco, que busco apoyarme en su prestigio. Y yo anexé a mi reclamo las 27 pruebas de plagio de Bryce a otras personas.

–¿Y qué respondieron ante esas pruebas?

–Que esos casos no eran pertinentes en mi reclamo. ¿Cómo puede ser eso? Si el señor Bryce dice que nunca ha plagiado a nadie y yo muestro que sí lo ha hecho, y 27 veces, hasta donde se sabe. Esto me da vergüenza. Tengo ganas de enjuiciarlos a ellos por prevaricación. Indigna. En este país estamos hartos de la corrupción e Indecopi parece no darse cuenta de ello.

–Llama la atención que un organismo que se ha caracterizado por hacer campañas defendiendo a los autores de la piratería haya optado por esta decisión.

–Sí, pero denuncian al pirata que hace sus copias para sobrevivir. Pero no se meten con un famoso, una persona que tiene más prestigio literario que yo, obviamente. Aunque el prestigio moral lo tengo yo. Este es un baldón que demuestra el nivel que está alcanzado la corrupción en este país. Corrupción a nivel moral, de temerle a la fama.

–Y lo que le queda es indignación y tristeza.

–Tristeza por el país. Yo recurrí a Indecopi por el prestigio que tenía de la defensa del autor. Pero comenzó dilatando el proceso que debió resolver en máximo 120 días, y ha pasado más de un año de presentado mi reclamo para dar su veredicto. Es que la estrategia de Bryce y sus amigos ha sido que la gente se olvide, pero yo no me iba a olvidar nunca. Y muchos peruanos tampoco.


El autor de "Un mundo para Julius" en Lima. Todo indica que su talento ya no es el de otras épocas.


–En una entrevista Bryce dijo que un plagio debía ser considerado un halago para un escritor ¿Usted se ha sentido halagado?

–Lo que he sentido es como si entraran a mi casa y se robaran a mi mujer. Es terrible. Incluso Julio Ortega, que es íntimo amigo de Bryce, ha sido el perito de Indecopi en la resolución de este asunto. Él ha dicho que tenemos estilos distintos, y eso es obvio, pero además este señor perito es amigo del denunciado e Indecopi no lo separa del caso, pero a mis amigos no los toman en cuenta. Es sorprendente.

–El escritor ha reconocido que su manuscrito le fue de utilidad para la elaboración de su artículo.

–¿De utilidad? Mira (mostrando la página fotocopiada y resaltada lo que le fue de utilidad a Alfredo Bryce), es el 80% de mi texto el que utilizó. Y si comparamos los textos, se nota. Yo digo: "a diferencia de los aztecas, sus coetáneos, los incas, no basaron su expansión en la fuerza y la crueldad, que la usaron esporádicamente, sino en la amenaza y negociación". Qué dice Bryce: "a diferencia de los aztecas, sus coetáneos, los incas, no basaron su expansión en la fuerza y la crueldad, a la que recurrieron pocas veces". ¿Eso no es plagio?

–¿Se arrepiente de haber confiado en Alfredo Bryce al entregarle su texto? Porque él reconoce que lo recibió para que lo revise.

–Lo bueno es que la amistad que tengo con otras personas no ha sido mancillada por esto. Yo todavía sigo confiando en mis amigos a pesar de lo que me ha pasado con Bryce.

–¿Bryce era su amigo?

–Bryce era mi amigo íntimo. Hablábamos dos, tres veces por semana cuando estaba en Madrid, y cuando viajaba nos escribíamos. "Querido hermano" era el comienzo de sus mails. Nos escribimos dos o tres días antes del plagio y cuando se publicó el artículo, me llamó de Lima un amigo para preguntarme si había dado permiso para que él tome parte de mi texto. Vi el artículo por internet y le mandé un mail a Bryce preguntándole que había pasado y que quería que rectifique de inmediato al periódico porque, si no, cuando aparezca mi libro, parecerá que yo lo he plagiado a él. Lo que me respondió fue que en dos días llegaba a Madrid y allí me explicaría todo. Yo le dije que hablaríamos pero que antes mande esa carta con la disculpa que él quisiera, y mandó esa carta que salió publicada. Y por eso vine a Lima a exigir disculpas públicas.

–¿Usted trató de hablar con él?

–A través de algunos interlocutores traté de ver si podíamos encontrar a alguien que lo convenza y no me impulse a denunciarlo. Pero las referencias que tuve son que Bryce estaba muy mal aconsejado, y que no iba a ceder. Pocos días después me mandó una carta en la que me acusaba de traición, que era un desgraciado, que me aprovechaba de su nombre. Y lo denuncié y ha sido pesado para mis amigos que me sirvieron de testigos porque tuvieron que ir a los consulados de los países donde viven para que sellen cada hoja del manuscrito que recibieron al igual que Bryce. Y aun así Indecopi dice que no sirven sus testimonios.

–Aparte de la indignación por el trato, se nota la tristeza por la pérdida del amigo.

–Es que de verdad lamento mucho todo esto porque Bryce era mi amigo. Con todos los defectos que se le achacan, éramos amigos. Yo le he hecho muchos favores personales, como él me los ha hecho a mí, sobre todo respaldando algunos libros que he escrito. No olvidemos que él escribió en la contraportada de El Militarismo en el Perú, que comentó gratamente Réquiem por Perú, mi patria. Le agradezco eso, pero me decepciona el plagio de mi texto y los otros 27, y que me haya acusado de haber pagado para que lo ataquen.

–Es cierto, lo acusó de ser parte de un complot fujimontesinista en su contra.

–Me acusó de haberle pagado a Augusto Álvarez Rodrich para que muestre sus plagios, y a ese señor yo no lo conozco. Esas calumnias lo llevan a otro nivel. Al comienzo yo le tenía pena, pero ahora he visto a otra persona. No creo que esté enfermo, es simplemente sinvergüencería, una manifestación decrépita de niñitos bien del siglo XX que todavía sobreviven en el siglo XXI. Los peruanos estamos cansados de estos niñitos.

–¿A usted le hubiese bastado en verdad una disculpa?

–Hubiera sido suficiente. Sólo pedía una disculpa, y a Indecopi que reconozca el plagio.

–Cuando Bryce lo acusó de haber pagado a periodistas, usted deslizó la posibilidad de iniciarle un juicio por difamación. ¿Aún sigue en pie esta posibilidad?

–Sí, no lo he descartado. Pero veo que la corrupción está por todos lados, y eso me desanima un poco. No tengo mucha confianza aunque mis abogados me dicen que es posible.

–Señor Morote, ¿tiene Alfredo Bryce salvación?

–Yo creo que Bryce tendría que hacerse un exorcismo muy grande para alcanzar la salvación. Esta mancha lo va a perseguir hasta la tumba. Es un ladrón de columnas, y eso es fatal. Como novelista quizá tenga oportunidad de resarcirse, porque nadie niega su talento.



Reacciones ante un fallo injusto



Iván Thays
La reacción de Alfredo Bryce no se hizo esperar y, apenas enterado de la decisión de Indecopi, hizo llegar una nota a los medios de comunicación locales en la que manifiesta su alegría profunda por el fallo y en la que agradece la confianza que, en público y en privado, le testimonió “mil veces la gente en el Perú”. Agregando incluso que le encantaría que “los diarios y personas que ayer tanto lo acusaron, hoy día reconozcan su error”.
Las reacciones ante el fallo de Indecopi son diversas.
•Enrique Ghersi, abogado de Bryce, ha dicho que Indecopi ha demostrado contundentemente que el escritor no cometió ningún plagio, lo que queda demostrado con la pericia literaria que hizo, a petición de Indecopi, el crítico y poeta Julio Ortega, por cierto, amigo íntimo del escritor. Ghersi señala que la pericia aclara que la columna escrita por Bryce posee su estilo y no el de Herbert Morote, por lo que la única conclusión posible es que el texto no pertenece a Morote.
•El tema, como era de esperarse, también llegó a la blogósfera. El escritor Iván Thays, en su blog “Notas Moleskine”, dice que le alegra que Indecopi haya declarado improcedente la denuncia contra el escritor y que esa ha sido “la mejor noticia para los que admiran a Bryce”. Desde la otra orilla, el crítico literario Gustavo Faverón, autor del blog “Puente Aéreo” y quien en su momento expresó su apoyo al vapuleado escritor, hoy toma distancia y dice sobre la resolución de Indecopi que es “por decir lo menos, contraintuitiva, sorprendente y, a la luz de todo lo escrito en los meses pasados, seguramente injusta”.
•“Lamento la resolución porque sé que se atribuirá nuevamente (las denuncias de plagio) a las operaciones de un grupo de presión, y quizá no sea esa la explicación justa (aunque en el Perú los prestigios pueden mucho, a veces más de lo permisible, y las influencias son la mercancía de nuestro tráfico más frecuente). Pero lamento la resolución aun más porque en nada ayuda a limpiar el nombre de uno de nuestros mayores novelistas, que a estas alturas sólo puede salir bien librado del asunto asumiendo su culpa, pidiendo disculpas por ella y resarciendo de alguna manera a los agraviados”, afirma el crítico literario.
•En su columna del diario La Primera, César Hildebrandt también ha expresado su solidaridad con Morote y dice, muy a su estilo, que “si los escritores peruanos no defienden a Morote –aunque sólo fuese por instinto de conservación y demostración de respeto por el propio trabajo que algun día puede serles birlado– es porque la mayoría de ellos pertenece a la cofradía de los auxilios mutuos, los lobbies en España, los prólogos intercambiables, la navegación sin bandera y la sobonería a las vacas sagradas”. Mucha tinta correrá aún bajo el puente.

jueves, 11 de octubre de 2007

El idiota de la familia

Hola amigos y compañeros para quienes ya no aguantan mas al inefable Mariatequi el actual directo de Correo aqui les va un articulo que le dedica Hildebrath a este bicho por que eso es lo que es Aldo para quienes lo leemos con algo de Juicio.

Gustave Flaubert aprendió a leer sólo a los siete años. Por eso es que Sartre tituló las casi 4,000 páginas de su biografía flaubertiana como “El idiota de la familia”.

Pero he aquí que el chico atontado por el padre repulsivo es el que construye, muchos años después, “Madame Bovary”, una de las novelas que más se aproximan a la perfección –si por perfección entendemos aquello que posee todo lo que le es necesario–.

En otras latitudes, en otros temas, hay también niños apagados que luego deslumbran y jóvenes que prometen y más tarde tornan en deudores crónicos.

El caso de Aldo Mariátegui es particularmente delicado. Lleva un apellido que significa mucho para el Perú y para la inteligencia latinoamericana y, hasta ahora, ha hecho todo lo posible por ensuciarlo y comprometerlo con la derecha de los Agois, esa banda familiar.

Digamos que si Flaubert fue un niño idiota que más tarde escribió como un genio, nuestro Aldito es un niño genio que terminó escribiendo como un idiota. Y esto que temas de envergadura no le faltan:

–Podría indagar en qué quedó la denuncia de la congresista Anel Townsend y la investigación abierta por la jueza anticorrupción Juana Meza en relación a las sumas de dinero que Gabriel García Pike –contacto de los Agois y Montesinos– le entregó a la empresa que imprime hoy Correo y que en ese entonces publicaba el asquerosamente fujimorista Ojo.

–Podría encargar una investigación que averiguara cómo ha hecho Perú 21 para birlarle un tercio de su lectoría en menos de un año y cómo es que la publicidad ha descendido de 350,000 a 50,000 dólares mensuales.

–Podría –nostálgico, casi lamentando no haber estado en esas correrías–, podría preguntarle, digo, al capitán del ejército (r) Mario Rafael Ruiz Agüero cuántas veces vio entrar a Enrique Agois Banchero a las oficinas del SIN y a la salita fílmica de Montesinos.

–Podría indagar, para su propio bien, cómo es que Epensa, la empresa de la que se sirve, recibió en el año 2006 la suma de 375 mil dólares pagados por la Sunat como concepto de publicidad, a pesar de que Epensa le debe a la Sunat treinta veces más de lo que “receptó” como alivio de caja.

Podría preguntarle a Luis Agois Banchero –un idiota menor de la familia Agois– por qué tuvo que admitir que, en efecto, visitó a Vladimiro Montesinos en la famosa salita color caca –fue en 1999– y, sobre todo, por qué dijo algo que hoy suena más idiota que nunca: “Fui dos veces pero sólo a conocerlo y para hablar de asuntos de coyuntura nacional, como la firma de paz con Ecuador”.

–Tema mayor para salir de la monotonía coprolálica y “liberal” al tanto por ciento sería que este ex chico, empeñado en orinar el árbol genealógico de la familia, buceara en la famosísima agenda de Montesinos y preguntara por qué allí, muy destacadamente y con todas sus direcciones y teléfonos, aparece el nombre de Carlos Manrique Negrón –llamado por la periodista Patricia Caycho, de Caretas en aquel entonces, “el contacto de Montesinos con Epensa”–.

–Para hacer más emocionante este safari por La Chira del fujimorismo a tanto la página, Mariátegui podría mandar a preguntarle al contralmirante Humberto Rozas Bouniccelli (ex jefe formal del SIN) por qué declaró ante taquígrafos, en el 2003, que Gabriel García Pike estaba destacado en el SIN por el ministerio de Relaciones Exteriores “pero todos sabíamos que se reunía con Montesinos en su condición de enlace con Epensa”, la empresa de Correo, la de los milagros tributarios que se multiplican a cambio de bragas que se regalan.

–Temas hay de sobra para el respetable. Está el asunto, por ejemplo, de Miguel Santillana, el columnista que Mariátegui despidió porque se metió con quien le había pagado (a Mariátegui, claro está) una cara consultoría: Hernando de Soto, que no nació en Suiza como alguien presume y que se llama Hernando Soto nomás.

–Otro tema posible es de “La Cofradía”, un club exclusivo al que este amauta de nadie asiste religiosamente. Para definir a “La Cofradía” en relación al guauguau de los Aguá, nadie mejor que Gustavo Gorriti: “Y cuando Aldo Mariátegui mencionó las logias que se protegen entre sí, pensé por un momento que se iba a referir a La Cofradía, ese grupo, al que asiste, de lobiístas, relacionistas públicos de grandes empresas, manejadores de imagen, sachaperiodistas extorsionadores y algunos periodistas, que se juntan en alegre promiscuidad y, entre chistes, chismes, peleíllas y acuerdetes, cartelizan clientes, cotos y protecciones”. Gorriti termina en ese párrafo hablando del “hilo dental cofrade”, frase que –me imagino– debió de enfurecer hasta la pataleta al director de Correo. Quizás reaccionó como cuando Raúl Wiener lo llamó “la otra Chichi”.

En todo caso, hablando del hilo dental del periodismo cofrade, nada más opulento, suntuoso y españolmente culón que lo que hizo hace poco Aldo Mariátegui: viajar a Tailandia con todo pagado –incluidas las distracciones– por la empresa franco-belga Suez Energy, que Alan García mima y protege y a la que le ha prometido, sin concurso alguno, una buena tajada en el proyecto Camisea III. Como lo ha recordado Raúl Wiener a propósito del tema, Suez Energy es el principal generador eléctrico del norte de Chile y tiene intereses concretos en lograr que parte del gas de Camisea colabore en la solución energética de los chilenos.

Un director que se permitiera tamaños manoseos en el hilo dental sería despedido por el indignado directorio de una empresa periodística decente. Pero, claro, no estamos hablando sino de lavadores de sus propias deudas.

Lo más divertido de Aldito Mariátegui es que es más ignorante que Alan García y, sin embargo, es uno de sus más puntuales consejeros.

Lo que pasa es que es un ignorante brioso y locuaz, verborreico y casi flamante en su sanchecerrismo recargado. García lo debe escuchar tan embobado como cuando escucha el sentido común de otros negociantes que le están haciendo creer que no hay opciones y que la derecha de los Agois es sinónimo de globalización.

Es tan ignorante el pobre Aldito que cree que no debe escribirse “finlandés” como gentilicio sino más bien “finés”. Y dice que la Real Academia acepta con las justas el término finlandés y cita a Casares y a Moliner para que crean que él lee a Casares y a Moliner, cuando lo que lee –y de allí viene el fast food cerebral que vierte en Correo– es la rica Wiki, o sea la Wikipedia, el atajo perfecto para fingir que sabes de algo.

No, Aldito, no seas tan bruto (no vaya a ser que hasta los Agois se den cuenta). El Diccionario Panhispánico de Dudas, editado por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española bajo el auspicio del Instituto Cervantes, dice en su edición del 2005:

“Finés –sa… Como sustantivo masculino designa la lengua que hablan los habitantes de Finlandia. Es, pues, sinónimo de finlandés; no obstante, en el uso suele preferirse la voz finlandés como gentilicio de Finlandia y finés como nombre del idioma que se habla en dicho país…” (Página 296)

¿Entendiste, burro? Finés y finlandés son términos semejantes y

complementarios. No son estrictamente idénticos. Porque, además, finés sería un gentilicio que excedería los confines de Finlandia, ya que alude a territorios más extensos al norte de Europa. Y no es que finlandés esté subvaluado por el DRAE. Si lo hubieras consultado antes de lanzarte por la ñata el antihistamínico que te sobresalta habrías descubierto que en la página 971 del primer tomo de la última edición del DRAE figura lo siguiente:

“Finlandés, sa. Adj. Natural o oriundo de Finlandia. Ú. t. c. s./ 2Perteneciente o relativo a este país de Europa”. Y, claro, en la página del frente también figura finés, con los matices que más o menos se han descrito líneas arriba.

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