sábado, 2 de octubre de 2010

El preanuncio de un momento estelar en la historia

En la última edición de la revista Atlantic, el periodista Jeffrey Goldberg escribe un artículo que resulta esencial para entender los dilemas que vienen enfrentando los gobiernos de Israel y EEUU respecto de la capacidad nuclear de Irán, anunciada como muy próxima. Incluso el artículo ha motivado muchos otros, y hasta uno de Fidel Castro que lo cita al detalle. Sobre la base de entrevistas con decenas de autoridades israelitas, árabes y norteamericanas, Goldberg concluye, sin caer en sensacionalismo, que las probabilidades de un bombardeo de las instalaciones iraníes por Israel, durante los próximos meses, resultan “mayores a 50%”.

Goldberg detalla los terribles riesgos y consecuencias de una acción como ésta: la sed de venganza que ella desataría entre los militantes de Hezbollah y entre los iraníes, lo que ocasionaría un fortalecimiento del actual gobierno en Teherán; un escalamiento bélico en toda la región del Golfo; una multiplicación significativa en el precio del petróleo que ocasionaría una nueva crisis global; incluso no se podría descartar una eventual ruptura en las relaciones entre EEUU e Israel, ni ataques terroristas contra objetivos judíos en todo el mundo.

De otro lado, los riesgos de que Irán –gobernando por un régimen que niega el derecho de Israel a existir– siga avanzando en su objetivo de construir un arsenal nuclear son obvios. No tanto porque podría en algún momento atreverse a bombardear Jerusalén, pero sí porque le ofrecería un paraguas nuclear a Hezbollah y otros grupos islámicos extremistas que, así protegidos, multiplicarían su agresividad. También aumentaría el poder real de Irán en la órbita regional. Y un fracaso de EEUU en su actual política diplomática de contención de los planes nucleares de Irán podría hacerle perder credibilidad en toda la región y provocar así el que otros países también avancen en construir sus propias bombas nucleares, escalando una carrera armamentista en una zona ya bastante convulsionada.

No deja de haber teóricos que afirman que tal escalamiento no tendría por qué ser el peor escenario porque si varios países de la región adquirieran capacidad nuclear, se establecería un balance entre ellos (como, el que existe actualmente, por ejemplo, entre India y Pakistán, o entre China y Rusia) que reprimiría incluso cualquier conflicto bélico, por el temor de un escalamiento nuclear, como fue el caso de la Guerra Fría entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. Sin embargo, Irán e Israel están geográficamente tan cerca que ello impide, incluso, un “tiempo de aviso” entre ambos, como sí se dio, por ejemplo, entre la Unión Soviética y EEUU en época de Kruschev y Kennedy con los misiles en Cuba.

Goldberg centra su análisis en qué es lo que se podría y debería hacer para evitar que se materialice la amenaza de una bomba nuclear iraní.

Respecto del podría, autoridades israelitas le han confirmado al periodista que aunque la tarea sería una bastante difícil –y requeriría alguna luz verde implícita de Arabia Saudita– Israel está en condiciones de efectuar un ataque efectivo sobre parte del complejo nuclear iraní, aunque no sobre el íntegro del mismo. Ellas, sin embargo, preferirían, por razones políticas y militares, que fuera EEUU el país que amenazara a firme sobre dicho ataque si Irán no cumpliera con detener sus aspiraciones nucleares de acuerdo con las convenciones internacionales.

Respecto del debería, la gran mayoría en el gobierno de EEUU y algunos en el gobierno de Israel consideran que cualquier eventual ataque sería al menos prematuro, si no un gran error. Respecto de los plazos, los servicios de inteligencia estiman que aún le demoraría a Irán entre doce meses y tres años más desarrollar su primera bomba nuclear. Y las sanciones económicas acordadas en las Naciones Unidas contra Irán vienen teniendo algún efecto y podrían forzar al gobierno iraní a regresar a la mesa de negociaciones.

De otro lado, a Israel le convendría avanzar significativamente en sus conversaciones de paz con los palestinos. No es que tal acción vaya a hacer cambiar de opinión a los islámicos más extremos, pero un genuino esfuerzo de Israel por superar sus desacuerdos con sus vecinos podría separar el tema palestino pendiente de la amenaza nuclear de Irán. Ello le otorgaría algún espacio político a Arabia Saudita y otras naciones árabes moderadas para aunarse a la presión internacional contra Teherán. En 2006, por ejemplo, cuando grupos militares de Hezbollah cruzaron la frontera para matar y secuestrar a soldados israelitas, la Liga Árabe condenó dicha violación de territorio y reconoció el derecho de Israel a defenderse. Sin embargo, el escalonamiento de la respuesta hizo que la Liga Árabe finalmente retrocediera de su posición inicial.

Goldberg, sin embargo, duda que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, termine avanzando mucho en este esfuerzo. Y ello, principalmente, debido a razones personales. Su padre, Ben-Zion Netanyahu, quien está plenamente lúcido a una edad ya centenaria, ha sido un sionista de la rama más dura y un opositor férreo a cualquier concesión territorial. Incluso un amigo del Primer Ministro le reconoció al periodista que a nada teme más Netanyahu que a una calificación de débil por su padre.

Fred Kaplan comenta en Slate que, como en las tragedias griegas, el destino de la región más convulsionada del planeta puede quedar marcada no por la Realpolitik sino por psicodramas paterno-filiales: primero entre los Bushes y ahora entre los Netanyahus.

Goldeberg concluye que Barack Obama puede pronto tener que enfrentar el momento más crítico de su presidencia, similar al de John F. Kennedy con la crisis de los misiles en Cuba, pero mucho más complejo. Kennedy, finalmente, sólo tuvo a Kruschev al frente, mientras que Obama tendrá que lidiar, no sólo con los más impredecibles iraníes, sino con los israelitas y demás jugadores en la región. Asimismo, en 1962, Kennedy tuvo el lujo de 13 días para encontrar una solución a la crisis. Obama y su equipo, en cambio, tendrán que decidir en tiempo real.

VOTOS GOLONDRINOS EN TODOS LOS CONCHUCOS ¿Y LA GENTE DEL LUGAR QUE DICE?

El sábado por la tarde un amigo periodista, el señor Guillermo Ramírez me envió el siguiente reporte desde Huari.

“Las elecciones del domingo de 3 octubre será la mas oscura y sucia nunca antes visto en la historia política del Perú. En la provincia de huari ha sido invadido por un ejército de electores “golondrinos” que llevan el sello y firma de los inescrupulosos empresarios.

Aquí los votos cuentan, nadie en su sano juicio cree en la trasparencia del proceso electoral, ellos votaran por consigna, no por programas y planes de gobierno.

Los últimos días la provincia de huari ha sido invadida por electores “golondrinos”, estos electores a sueldo, llegan en vehículos de primera contratados por los candidatos y por los empresarios.

Los candidatos de los movimientos y partidos políticos, son los responsables de este acto condenable y antidemocrático, quienes han manejado ingentes cantidades de dinero mal habido en toda la campaña

Si Lima tiene a Lourdes Flores candidata de los empresarios mafiosos, la provincia de huari y sus distritos tiene lo suyo, estos candidatos de los empresarios mafiosos y corruptos que apuestan todo a cambio del botín municipal.

Muchos empresarios, ha invertido mucho dinero en los cambios de domicilio, ganar las elecciones es de vida o muerte”.

Lo cual me hizo entender mejor; el escenario del que fui testigo esta mañana, dos buses de móvil tour llenos bajar gente en Cátac, en el cruce para los con chucos y posterior a ello una larga caravana de combis, coasters autos que no paro hasta las 3 de la tarde, con vehículos evidentemente contratados por tratarse de transportes q realizan servicio urbano en Lima.

Me pregunto que tal desparpajo, de hacer algo que es tan evidente y como lo dice el señor Guillermo en verdad constituye un peligro para la democracia, lo cual debe servir para proponer normar calaras q eviten estos casos, como serio el de prisión por fraude al proceso electoral, que pena que estemos ante hechos como este, la gente del chavín huari y san marcos deben sentar posición

No es posible que las grandes cifras de dinero de estas provincias de desperdicie en nada para una población que aun mantiene tazas de pobrezas muy altas, así como de analfabetismo y desnutrición, como la falta de empleo y oportunidades y unas de las rutas mas caóticas de la región, carente de proyectos de envergadura,

Entonces les digo a quienes aun son jóvenes conchucanos, ya pes asuman un compromiso mayor para con su tierra y estudien en serio, y no calienten solo carpetas ni calabaceen sobre temas de absoluta importancia en su distritos asuman una actitud comprometida, estén en los presupuestos participativos y cabildos, su tierra se los agradecerá y no habrá tanta desfachatez de traer tantos golondrinos y el pueblo no diga por ignorancia y carencia de lideres, caray que grande es la deuda de los universitarios en este aspecto,¿ por que ¿ pos por que supuestamente somos los iluminados y en quienes el pueblo pone su fe y esperanza, desconociendo que a muchos la política les llega dice, tornándose así en parte del problema.

WILMER CASTILLO.

martes, 28 de septiembre de 2010

La juventud de ahora sigue en su retardo emocional y social.

Escribe; Roberto Rafael Huincho Vargas; estudiante de  Ingenieria de Minas de la UNASAM.

Existen en los libros de texto miles de definiciones sobre nosotros la juventud, donde se presentan como rasgo característico de ella su irresponsabilidad y su rebeldía "sin causa". La juventud, que es un principio biológico, es ciertamente creatividad, sed de conocimientos y búsqueda de experiencias que opone a cualquier obstáculo su rebeldía.

Ante ello el sistema dominante, al que tenemos que reconocer suma astucia en su afán de preservarse, ha creado miles de armas que permitan aliviar el peligro que puede representar la organización de los jóvenes conscientes de su opresion. Muchas son dichas armas la televisión, la música, la educación institucional, la familia, y tantas mas en las que en otra ocasión podremos adentrarnos más concretamente.

Pero lo que nos interesa en este momento es determinar cuáles de esos instrumentos opresivos nos afectan a nosotros los jóvenes que logran desarrollar alguna perspectiva crítica de la situación social, decidiéndose a crear y defender una utopía de la vida. Sin duda que a todos nos alienan en alguna medida las relaciones personales, el trabajo y los estudios, pero en esa función represiva de la inquietud juvenil, las drogas y el alcohol han resultado medios aun mas excelentes, pues Para qué sirven los sueños, las ideologías, las utopías si nos sumergimos en la alucinación y la incoherencia que ambos producen; rebeldes pero confusos, preferiblemente adictos o alcoholizados, así nos quiere el sistema; así somos menos peligrosos y así han derrumbado muchos movimientos como el hippie y el punk, además reducidos a la condición mucho mas inofensiva de modas. Por eso resultan estúpidas, repugnantes y contrarevolucionarias las repetidas seudoconsignas de "bebe y lucha" o "entre curda y revolución no existe contradicción".

Hasta es decepcionante, observar como tantos jóvenes valiosos para la construcción del nuevo mundo prefieren mantenerse en la comodidad del no hacer nada, escudándose tras un remedo de libertad individual con el cacareado "no lo deseo", o con otras miles de

excusas cuando prefieren aborregarse para consumir lo mismo da si ropa, espectáculos o hamburguesas; que organizarse para la lucha social o el desarrollo de alternativas culturales. A veces, incluso hay una participación nominal en actividades contestatarias, pero se carece de una autentica ética de la responsabilidad y la supuesta persona "contestataria" se conforma con que los demás hagan todo el trabajo. En fin, esto solo pretende ser una pista para que quien se sienta tocado emprenda la autocritica, sin olvidar que esta carece de objeto si no nos proponemos superar los errores. Recordemos siempre

que la revolución es un proceso constante, para la sociedad y para nosotros mismos; como tal, exige una revisión cotidiana de la relación entre nuestras actitudes y nuestros valores éticos.

La juventud es sinónimo de potencial para el cambio, si no la asumimos para la realización de nuestros sueños, entonces, cuando llegue su fin biológico llegara el fin de nuestra rebeldía. Si por el contrario, vemos en trabajar por nuestra utopía el más hermoso de los compromisos con nosotros mismos y con los demás, aprenderemos a saborear la satisfacción de saber que hacemos lo correcto, internalizaremos con pasión y conciencia nuestra rebeldía, y así, a pesar de las cronologías hormonales, podremos conservar por siempre nuestra juventud en la predica y la práctica de la revolución.

! Demostrémonos que podemos ser responsables con nuestros sueños!

! Nuestra rebeldía si tiene causa!

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domingo, 26 de septiembre de 2010

La Conjura del Genio

Por Eduardo Dargent Bocanegra

Autor de “Demócratas Precarios” (IEP 2009)

John Kennedy Toole inicia La conjura de los necios con un genial epígrafe de Swift: “Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él”. En el Perú hemos llegado a la situación inversa: un genio anda conjurando contra todos los necios que lo rodeamos. El requisito para ser necio es simplemente no compartir el credo de su ensayo único de interpretación de la realidad peruana. En el mundo de Aldo Mariátegui, donde caviar es desde Rosa María Palacios hasta Jorge del Castillo, y el “electarado” vive en la sierra sur y en la mesocrática Lima, las potenciales víctimas somos muchos. Dos cosas me molestan de esta conjura en marcha.

La primera es de lejos la más seria: ética periodística. Contra todo lo que enseñan en las escuelas de periodismo, Correo está hoy construido al servicio de su director. Sus juegos de poder y pequeñas rencillas se hacen desde un diario que supuestamente informa, que supuestamente es serio y que supuestamente dirige con profesionalismo. En sus primeros años este sesgo no era tan evidente y hasta era saludable tener un poco de picante en la prensa local. Pero no contento con su columna, gradualmente Mariátegui invadió el resto del diario. Primero tomó control de chiquitas, que hoy se gastan en insultos a diestra, siniestra y más siniestra. Si se le critica, o se opina en forma distinta a la suya, o te adjudican intereses subalternos (defender mis frijoles, me tocó a mí) o te caen insultos: socialconfuso, tonto útil, resentido. El propósito del trascendido, mostrar algo no confirmado de interés público, es ahora un verduguillo, una extensión de rencores.

Luego fue avanzando hacia los titulares y el contenido de las noticias. Un político que no le gusta tendrá siempre titulares negativos. Los que le gustan, neutros, buenos o incluso muy positivos si pelean con los que no le gustan. Para rematar, las caricaturas son ya un elemento de adoctrinamiento. Lo sucedido en la campaña contra Susana Villarán es el puerto de llegada de un proceso degenerativo. No me vengan con que se trató de carátulas informativas que buscaban alertar sobre peligros sociales. Por supuesto que la presencia de Patria Roja preocupa y, como Mariátegui, creo que merece una explicación clara de Villarán. Pero se puede ser crítico sin aspavientos, consignar versiones distintas sin caricaturizar y especialmente no manipular usando composiciones fotográficas estilo The Sun. Las justificaciones para estas últimas son kafkianas.

Claro, se dirá que todo medio tiene su corazoncito. Y es cierto. The Guardian reporta para la izquierda, el Telegraph para la derecha. Le Monde Diplomatique es caviarón, The Economist derechoso. Y por aquí cerca para algunos medios Castañeda es noticia si se raspa un bus del Metropolitano y Humala si viaja a Varadero. Pero para mantener su credibilidad los medios deben intentar ser objetivos, presentar la información alejándola en lo posible de una agenda particular. Darle espacio al contrario, o resaltar la noticia en su parte más relevante y no por lecturas antojadizas. Si los medios rompen dichos estándares merecen el repudio de sus pares y bajan a la categoría de panfletos. El problema es que Correo ya no solo tiene corazoncito de derecha, sino un higadito venenoso al que la realidad le molesta. Al presentar la realidad como le gusta o intentar cambiarla a punta de titulares, ya nada lo distingue de los otros panfletos que circulan por Lima.

Esta valentía periodística frente al mundo caviar, además, se agota frente a otros actores políticos que todo medio serio debería fiscalizar. ¿Usted recuerda alguna denuncia en Correo sobre corrupción empresarial, una investigación sobre los lobbies en el Estado, una mirada a crímenes contra los derechos humanos? Habrá alguna, pero dista de ser lo habitual. Cuando Aldo Mariátegui maletee a un congresista pregúntense por qué su diario no es tan valiente con empresarios, militares o lobbistas.

Mi segunda molestia es más personal. El estilo de Mariátegui baja el nivel intelectual de una discusión pública ya bastante pauperizada. Resulta deprimente que se presente día a día en sus columnas y chiquitas como el estándar de la inteligencia local. ¿Cuáles son sus logros intelectuales para tratar de idiota al resto? ¿Libros, ensayos, artículos que superen las 500 palabras? Sus escritos tienden a ser repetitivos, desordenados y, cuando intenta ser profundo, melosos. Abusa de Wikipedia y del pobre Basadre. Sin embargo, cuando uno lo escucha basurear a la élite limeña porque no ha estudiado en Harvard o Princeton pareciera que Raymond Aron nos está dando cátedra.

Lo jocoso es que algunos que sí cumplen sus estándares de éxito son tratados como imbéciles. A Carlos Iván Degregori lo acusa de pensar lo que piensa sobre el racismo en el Perú por ser un resentido, y por eso los resentidos de Princeton lo invitan como profesor visitante. Similar maltrato reciben Richard Webb, Hugo Neira, Sinesio López, Julio Cotler, entre otros que debaten con una audiencia más amplia que la local. Uno puede discrepar de ellos, sin duda, pero maltratar a personas claramente más interesantes y articuladas que uno contribuye a la mediocridad de la esfera pública y es bien desubicado. Si el Loco Vargas me maletea por no jugar en el Calcio, vaya y venga. Pero que no lo haga Waldir Sáenz pues.

Reitero, esto es menos grave pues son sus opiniones. Allá aquellos que creen que sus anteojeras le permiten hacer un análisis serio y agudo, allá esa derecha que lo ve como su adalid intelectual. Lo que es problemático de verdad es que Correo sea ya una gran columna de opinión del director. Es una pena. La derecha peruana necesita un diario con posiciones fuertes, pero serio, ameno e inteligente. Mariátegui sale de estas elecciones habiendo perdido la credibilidad que le quedaba entre los que abrimos la prensa para informarnos y no para leer propaganda.

Coda: tras escribir estas líneas, Jaime Bayly hizo públicos audios de conversaciones privadas de Lourdes Flores. Respeto a Bayly por haber colaborado en hacer este país menos pacato, pero iría contra todo lo dicho antes no criticar la forma parcializada en que ha actuado en la campaña. Una cosa es que emita opiniones en su talk show, por duras que sean, otra que presente investigaciones sin sustento (como la de Salazar Monroe) o frases dichas en un momento de ofuscación como si fueran “de interés público”. ¿Estamos frente a crímenes o hechos graves que justifiquen romper el secreto de las comunicaciones? No lo creo.

Un nuevo escenario electoral

Por Javier Diez Canseco

Las elecciones regionales y municipales muestran el potencial, aún poco articulado, de las fuerzas que apuestan por el cambio. Amplios sectores quieren un cambio de rumbo, un país más justo y equitativo, con efectivo control de la gente sobre las autoridades y sus decisiones; un país pluricultural y descentralizado, con soberanía sobre los recursos naturales; un futuro de progreso y justicia social.

Las fuerzas más conservadoras de derecha, dado su enorme poder, creyeron que lograrían fáciles triunfos en una cancha libre, especialmente en Lima. Kouri y Flores Nano comenzaron a ventilar sus trapos sucios sin tapujos, hasta que el tema de la corrupción y la falta de transparencia les regresó –como escupitajo al cielo– a la cara. La honestidad política hay que buscarla en otros liderazgos.

Gracias al esfuerzo unitario de Lima Para Todos (que integran los militantes de las izquierdas), junto con Fuerza Social, el MNI y Tierra y Libertad, fuerzas políticas progresistas de la capital encontraron una figura con fuerza ética, sentido común y disposición de trato horizontal con la gente, a la cabeza de un bloque renovador y de centroizquierda, con otra forma de hacer política. La candidatura de Susana Villarán crece –hasta ser hoy clara mayoría a distancia de Lourdes Flores– como una opción de cambio viable y responsable, de cara a hombres y mujeres de a pie, con el apoyo de profesionales, intelectuales, emprendedores y empresarios nacionales.

A ello se suman otros que hoy están en primer lugar de las preferencias electorales en varios puntos del país. Alberto Quintanilla en Puno, en la alianza PDR-PNP; Goyo Santos en Cajamarca, con el MAS; Vladimiro Cerrón con Perú Libre en Junín; César Villanueva con Nueva Amazonía en San Martín; Jorge Acurio Tito en el Cusco con el PNP apoyado por las izquierdas; Javier Atkins y Maximiliano Ruiz en Piura con Unidos Construyendo; y candidaturas en Arequipa, Apurímac y Ayacucho.

Aunque no se ha dado la unidad en muchos lugares, las opciones por el cambio crecen. Crecerían más si las izquierdas, progresistas y nacionalistas, declinaran candidaturas sin opción para fortalecer aquellas que puedan derrotar al fujimorismo, al aprismo y a la derecha en diferentes lugares. Es irresponsable permitir el triunfo del continuismo conservador por una división sin sentido.

Las fuerzas del cambio deben vincular la lucha electoral con los problemas nacionales. Desde la corrupción generalizada del sistema hasta el negociado de la exportación del gas (Camisea) afectando el desarrollo energético, el transporte, el consumo doméstico, la industria y el agro. Desde el problema del agua como reclama Espinar, hasta la concentración de tierras en enormes latifundios que privan a millones de campesinos de la tierra y promueven un agro exportador de monocultivo, contra la propiedad comunal y pequeña. Desde entender la seguridad ciudadana y la delincuencia como problemas no solo policiales y represivos, sino económicos y sociales (falta trabajo, educación, deporte y valores), hasta construir una sociedad pluricultural y diversa sin exclusiones.

La derecha mediática quiere demoler los liderazgos más importantes en Lima y en las principales capitales del país. Susana Villarán va de “pituca” a “terruca”, a Vladimir Cerrón le espetan que su padre –asesinado por grupos paramilitares– era “senderista”, a Atkins en Piura agravia Jorge del Castillo sin siquiera lavarse la boca. Pero su campaña ya no funciona. Se desesperan los Aldo M. y Cía. en la prensa apro-fujimontesinista.

¿Será la hora de un Frente por la Victoria del Cambio contra el continuismo apro-fujimorista? Una alianza desde las izquierdas hasta el centro político, nacionalistas, progresistas y demócratas. Una unidad programática, organizativa y política que abra paso a un proceso de transformación el 2011. Apoyar a las candidaturas por el cambio, sin miopías ni protagonismos de grupo ajenos a la gran causa del cambio con justicia social. Este es el paso que se puede dar el 3 de octubre.

Perfil del elector peruano

Por Martín Tanaka

En días pasados, Ipsos/Apoyo presentó los resultados de dos encuestas que cabe resaltar, porque son representativas de los ámbitos urbanos y rurales. Una se refiere a la intención de voto presidencial, importante porque es importante saber cómo cambian los resultados al incluir el mundo rural. El hallazgo es que los cambios son ligeros: Castañeda cae y Humala sube un poco, mientras que Keiko Fujimori y Toledo se mantienen estables, con lo que la primera aparece liderando la intención de voto. A menos de siete meses de la elección presidencial Castañeda ganaría a cualquier rival en segunda vuelta, K. Fujimori ganaría a Toledo y Humala, y Toledo solo le ganaría Humala.

Para los encuestados el principal problema del país dejó de ser la falta de empleo y la pobreza, y ahora la corrupción y la delincuencia aparecen como problemas igualmente preocupantes. Un 44% prefiere cambios moderados y un 31% cambios radicales, y los cambios que se quieren se ubican en la mejora de la educación, el combate a la corrupción y la delincuencia. Y la encuesta registra que el candidato mejor preparado para lo primero es Keiko Fujimori, mientras que para lo segundo y tercero es Humala. Bien vistos, son resultados sorprendentes: desafían la imagen de que un alcalde de Lima no puede tener un buen desempeño nacional, y de la existencia de un alto rechazo a la candidatura de Keiko por ejemplo.

De otro lado, está la encuesta “Perfil del elector”, preparada para el JNE. Ella registra que un 40% de los entrevistados declara que tiene poco interés en la política, y un 27% que tiene “nada de interés”, porcentaje que sube hasta 32% en el caso de Lima. Alrededor de la mitad de los encuestados tiene una sensación de estancamiento, pero es más optimista respecto al progreso de su familia y su localidad frente al del país.

La corrupción aparece en general como el problema principal del país, seguido de la falta de seguridad en ámbitos urbanos y de la falta de trabajo en ámbitos rurales. Más del 60% no conoce los términos “izquierda-derecha” (la ideología no parece funcionar para definir preferencias) y del 36% que sí conoce, la gran mayoría se ubica al centro, con el electorado urbano más a la derecha que el rural. En el mundo rural la elección del alcalde distrital es tan importante como la del Presidente de la República, y en el mundo urbano es más importante que la elección provincial y regional. Un 43% decide su voto durante la semana previa a la elección (23% el mismo día, bajo la influencia de los medios y los familiares). 73% votó en las últimas elecciones con poca o ninguna información.

Los peruanos no sentimos que el país progrese, no percibimos que el mundo político nos represente, por lo que vale más el esfuerzo individual y colectivo para salir adelante. La política no nos interesa especialmente, de allí la imprevisibilidad y volatilidad del voto.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Custodios de la ley

No les tembló la mano al tachar la candidatura de Alex Kouri al municipio de Lima. Tampoco titubearon al sacar de carrera a los aspirantes a presidente regional Absalón Vásquez (Cajamarca) y alcalde provincial Luis Cáceres Velásquez (Arequipa). Los miembros del Jurado Nacional de Elecciones saben aplicar la ley electoral con todo rigor. Sus fallos influirán de forma decisiva en los comicios del 3 de octubre. Aquí la radiografía de un grupo que, ajeno a las presiones del poder político, reivindica la institucionalidad y la transparencia.

Por Ghiovani Hinojosa

Son los actores más silenciosos de esta campaña. Desde sus despachos, toman decisiones que provocan berrinches, mítines desesperados y alegatos en cierta prensa. Los cinco abogados que integran el Pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tienen acaso la labor más incómoda en un proceso electoral: resolver las controversias que surgen en torno a la legalidad de las candidaturas. Lo hacen como instancia definitiva, es decir luego de que los cuestionamientos hayan sido ventilados en los tribunales descentralizados conocidos como Jurados Electorales Especiales (JEE). Las sentencias del JNE pueden, por ejemplo, sacar de carrera a un candidato a presidente regional que no ha residido los últimos tres años en la jurisdicción que pretende gobernar. Este es el caso del ex ministro fujimorista Absalón Vásquez, quien fue retirado de la contienda el 26 de agosto. Él postulaba a la presidencia regional de Cajamarca por la Alianza Cajamarca Siempre Verde-Fuerza 2011. Otra falta que motivó su salida fue mantener vigente una sentencia por delito de peculado (corrupción) dictada en febrero del 2007. Como en muchos otros casos, fueron los ciudadanos los que alertaron de estas triquiñuelas.

Casos similares fueron los del Luis Valdez, ex alcalde provincial de Coronel Portillo (Ucayali), y Luis Cáceres Velásquez, ex alcalde provincial de Arequipa, tachados por el JNE en la quincena del mes pasado. Ellos buscaban repetir el plato de una gestión anterior, pero no pudieron acreditar que domiciliaban los dos años previos a la presentación de sus candidaturas en los ámbitos geográficos que buscaban representar. El primero, procesado por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, estuvo recluido en el penal Castro Castro mientras era investigado por su participación en el asesinato del periodista Alberto Rivera. El segundo estuvo prófugo de la justicia cuando debía cumplir una condena de cuatro años de prisión por “cohecho pasivo impropio”, un eufemismo jurídico de la palabra corrupción. Y es que no es un secreto que Cáceres Velásquez, cuando era congresista, recibió 20 mil dólares de Vladimiro Montesinos para cambiarse de la bancada del FREPAP a la del fujimorismo. “Estas dos resoluciones (las que tachan a Cáceres y Valdez) están fundamentadas impecablemente en aspectos formales como el tema del domicilio, pero atienden a problemas de fondo que, aunque no están señalados en la demanda, han sido de preocupación de la ciudadanía. Se trata de la conducta delictiva de estos candidatos”, ha dicho al respecto el secretario técnico de la asociación civil Transparencia, Percy Medina.

Pero fue el retiro forzado de Alex Kouri, postulante a la alcaldía de Lima por Cambio Radical, la decisión que puso de cabeza la campaña edilicia. Kouri, entonces rival principal de Lourdes Flores, fue tachado por el JNE el 20 de agosto por no haber demostrado que residió en Lima los últimos dos años previos a la inscripción de su candidatura. “Se nota que este Jurado está bastante más enfocado en el rol fundamental que le da la Constitución: administrar justicia electoral. Antes, esta institución, frente a figuras muy influyentes, solía ser permisiva. Este Jurado, en cambio, ha demostrado que no les teme a los grandes actores políticos”, reflexiona el sociólogo Carlos Reyna. La alusión al pasado no es gratuita: hace solo 10 años el Perú tenía un JNE en forma de títere.

“Te entrego un sobrecito”

¿Quiénes llevan la batuta en el JNE? El Pleno lo encabeza Hugo Sivina Hurtado, ex presidente de la Corte Suprema y ex presidente de la comisión del Poder Judicial que investigó la corrupción durante el fujimorismo; y lo integran Greta Minaya Calle, ex decana del Colegio de Abogados de Lima; Ulises Montoya Alberti, ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad San Marcos; José Pereira Rivarola, ex fiscal supremo; y José Luis Velarde Urdanivia, ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Néstor Cáceres Velásquez. Los miembros de este grupo han sido elegidos en distintos momentos. Así, Sivina fue nombrado en noviembre del 2008. Según una fuente electoral consultada, a partir de este momento se logró consolidar un criterio común en el Jurado. “Este grupo no tiene comparación alguna con el que fue coaptado por Montesinos el 2000”, enfatiza Carlos Reyna.

Y es que en la memoria colectiva del país está la indignante actuación del JNE en la época de Alberto Fujimori. Basta recordar esta frase dicha en un ‘vladivideo’: “Yo aparte del sueldo te voy a dar diez mil dólares, no va a haber ni recibo, o sea tienes que apoyarme porque tú tienes un hijo, familia, esas cosas. Ahora, ese dinero ya tú lo manejas como te dé la gana. No hay ningún problema, para mí tú no vas a firmar ni nada por el estilo. Vienes todos los meses, yo te entrego un sobrecito y se acabó”. Era el “Doc” Vladimiro Montesinos persuadiendo a Alipio Montes de Oca, entonces vocal supremo titular, para que sea presidente del Jurado Nacional de Elecciones. También participó en la reunión Luis Serpa Segura, nada menos que el presidente del Jurado Nacional de Elecciones en ese momento. La mafia planeaba así una sucesión controlada en el órgano electoral.

Esto tiene sentido si se considera que el 2000, cuando Fujimori postulaba a la segunda reelección, el JNE declaró improcedente una serie de tachas que se plantearon contra su candidatura. Además, como recuerda Reyna, “en todos los meses de la campaña electoral de ese año se excluyó de la aparición en los medios a los candidatos opositores, algo que el Jurado de entonces dejó pasar”. De hecho, hoy pesan condenas contra los ex magistrados del JNE Rómulo Muñoz Arce, José Bringas, Ramiro de Valdivia y Walter Hernández. Se comprobó que actuaron por encargo de Fujimori y Montesinos. Con un pasado como este, ¿cómo no reconocer la probidad del actual JNE? Omar Sar Suárez, abogado de Alex Kouri para algunas causas, hace un interesante deslinde: “Yo no estoy de acuerdo (con la tacha a Kouri), pero, vamos, esto no obedece a una campaña política de los magistrados o a una persecución política. Que yo no comparta sus razonamientos no quiere decir que ellos sean unos delincuentes”.

El Jurado Nacional de Elecciones es uno de los pilares de la democracia, el cuarto Poder del Estado,
según la Constitución de 1933. Su independencia garantiza la transparencia necesaria en todo proceso electoral. Valorar la labor destacada de una institución pública es necesario para replicar las buenas prácticas. Que la mezquindad no nos impida reconocer que estos cinco magistrados actúan con firmeza y apego a la ley.

EL Congreso obstructor

El JNE presentó en mayo último un proyecto de ley para modificar la Ley de Partidos Políticos en el sentido de adoptar facultades para fiscalizar el funcionamiento de los comités de los partidos políticos. Se trata de la reforma legal que permitiría que esta institución verifique la existencia real de los locales partidarios. Pero el Congreso, en vez de respaldar esta iniciativa, la ha rechazado extrañamente. “La hemos archivado porque consideramos que el Jurado tiene suficiente competencia y no necesita una norma más para fiscalizar. Además, el JNE si va a fiscalizar un local quiere ver una sala con aire acondicionado, mesas de reuniones, escaleras para ciegos y extinguidores. No pues, no es así. La política en el Perú es pobre, de baja densidad”, dice el congresista Raúl Castro con tono justificatorio. Para otorongos, solo ellos.

Opinión

El Jurado ha recuperado ya la confianza de la ciudadanía. Hoy tenemos una independencia absoluta frente a cualquier presión. Los miembros somos personas de avanzada edad; el que habla va a cumplir 70 años. Yo no voy a malograr mi currículum vitae por una presión política en estas elecciones. ¿Qué interés podemos tener en esta etapa de nuestra vida? Nuestros problemas económicos ya están solucionados.

ULISES MONTOYA

Magistrado del Jurado Nacional Elecciones

NO AL RETROCESO DE LA POLÍTICA DE EDUCACIÓN INTERCULTURAL BILINGÜE

“Desde el gobierno de Sagasti venimos arrastrando recortes presupuestales a la Política de EIB, que tiene impacto directo en la formación y ...