domingo, 29 de agosto de 2010

ENTREVISTA A OLLANTA HUMALA

“Muchos se vendieron por un plato de lentejas el 2006”

Ollanta Humala fue el candidato sorpresa en el proceso electoral que llevó a AGP por segunda vez al poder. Humala quedó a muy poco del triunfo. Ahora se prepara para el 2011 y, a diferencia de los otros posibles candidatos, admite aquí que sí lo será.

Por Federico de Cárdenas

Hace poco tuvo una coincidencia inesperada con el ex presidente Toledo. Ambos le pidieron al presidente García que sacara las manos del escenario electoral.

–Sí, pero ahí hay dos posiciones: una principista y otra oportunista. Esta última es la del señor Toledo, quien siendo socio del señor García en la exportación del gas, y ambos defensores calificados de la Constitución delincuencial de Fujimori, ahora aparenta ser oposición y pide algo que él no practicó. Basta buscar los diarios del 2006 y se verá al señor Toledo haciendo campaña por AGP en la segunda vuelta, cuando decía que se tenía que votar por la democracia y no por el chavismo o el salto al vacío. Por eso me parece patético que no encuentre mejor manera de hacer su campaña. En cuanto al PNP, hemos denunciado en todo momento la decisión de García de intervenir en la campaña, y no solo ahora sino desde que dijo a la banca regional que no sabía quién sería el próximo presidente, pero sí podía cerrar el paso a quien no quería que fuera. Todos coincidieron en que el mensaje me estaba dirigido.

–En esas recientes declaraciones suyas en las que dice que todos los candidatos forman parte del fujimorismo sin Fujimori, ¿no reconocería matices?, ¿están todos en el mismo saco?

–¿Qué es el fujimorismo sin Fujimori? Es defender la Constitución delincuencial de 1993, la cual –con el problema del gas– revela una vez más su necesidad de ser cambiada. Toledo y García la defienden, con lo que descubren que sus gobiernos son lo mismo, y practican una relación Estado-capital en la que el Estado renuncia a la propiedad de los recursos y vive de la venta de los mismos, un sino común a los países primario exportadores, pero al menos la mayoría de los restantes defienden sus recursos naturales y son propietarios de ellos. El Perú es una excepción escandalosa, y eso es lo que han defendido Toledo y AGP. Por eso decimos que no hay diferencia entre ellos.

–¿Rescataría algo del segundo gobierno de Alan García?

–Claro que sí. El crecimiento económico, por ejemplo. Es verdad que es insuficiente, pero es real. También rescatamos la forma como se ha llevado el contencioso marítimo con Chile ante el Tribunal de La Haya. Pero no podemos tolerar el entreguismo de este gobierno al permitir la exportación del gas de los lotes 88 y 56, mintiendo a la población del Cusco y sembrando una bomba de tiempo en el futuro del país. Ahora mismo se está vendiendo gas del lote 88, el mismo que según el gobierno ha quedado reservado al consumo nacional. Eso es algo que no podemos avalar.

–Haciendo una autocrítica en retrospectiva, ¿aceptaría que la selección de sus congresistas en el 2006 no fue todo lo acertada que el caso requería?

–Por cierto. Hemos cometido muchos errores y entre ellos figura el no haber tenido una selección más adecuada e idónea de nuestros candidatos al Congreso. El 2006, una vez que terminaron las elecciones, y como no llegamos al gobierno, muchos de ellos se vendieron por un plato de lentejas.

–¿Por qué su partido no presentó candidato a la alcaldía de Lima y de qué manera enfrentan las elecciones municipales y regionales?

–Para nosotros lo más importante en el momento son las elecciones nacionales, y se encuentran tan próximas a las municipales y regionales que teníamos que ver una prioridad. Pero no estamos ausentes: en los lugares en los que lo hemos visto adecuado sí hemos presentado candidatos y estamos participando como partido en diversas regiones del país. Creo además que hay que saber respetar los liderazgos regionales y municipales, que muchas veces no se encuentran dentro de los partidos. Por eso planteamos la estrategia de abrir el proyecto nacionalista a diferentes candidatos que tengan una veta nacionalista y los estamos apoyando.

–¿Hay algún cambio en la estrategia política del PNP? Da la impresión de que ahora están más volcados al interior del país que a Lima. ¿Estoy en lo cierto?

–Lo que hemos hecho, luego de haber salido de la serie de procesos penales que se me armaron y que me tuvieron inmovilizado en Lima por más de tres años, es recorrer el país agradeciendo a la población el apoyo que nos dieron en la campaña anterior. Pero es cierto que estamos recorriendo las provincias, tratando de llegar hasta donde no pudimos hacerlo en la campaña del 2006. Luego nos dedicaremos a Lima.

–¿Cuánto se ha avanzado en la construcción partidaria? ¿Se podría decir que el PNP es ya un partido con implantación nacional?
–Claro que sí. Es un partido que genera identidad en su militancia. Hace un momento hablamos de errores: hay que recordar que no éramos partido en el 2006 y que fuimos bajo el paraguas legal de UPP. Apenas UPP se vendió al gobierno dimos por terminada la alianza, con el problema de que ellos se han quedado con la olla. Pero lo que no pudieron quitarnos fueron nuestras ideas y planteamientos, nuestra interpretación del país y las soluciones que tenemos. Por eso vamos ahora con la “O”.

Hace unos meses, un grupo de conocidos intelectuales le dio su apoyo, sin que eso implicara una afiliación al PNP. ¿Trabaja con ellos su plan de gobierno? ¿Qué tipo de vínculo mantienen?

–El proyecto nacionalista es más amplio que el partido, que es la columna principal del proyecto. He agradecido públicamente el apoyo valiente y desinteresado de esos intelectuales. Es un gesto pocas veces visto que, a más de un año de una campaña electoral, salga un grupo de intelectuales de diferentes raíces ideológicas y anuncien un apoyo. Ellos son una columna más de las que sustentan el proyecto; otras son los movimientos sociales y gremiales, con los que venimos trabajando desde hace buen tiempo. Y también hay movimientos de carácter local y regional ligados. Nuestra estrategia de trabajo es tratar de incluirlos a todos. Nuestro plan de gobierno es una responsabilidad compartida entre el partido y una comisión de intelectuales por el cambio, y está bastante avanzado. Recoge las bases del 2006 e incorpora nuevas propuestas: nueva democracia para todos, nueva Constitución, etc. Necesitamos redefinir el poder en el Perú y una revolución educativa.

–En el pasado, su cercana relación con Hugo Chávez acabó perjudicándolo. ¿Qué relación tiene con él y cómo ve al gobierno venezolano?

–En mi opinión, el Perú debe fortalecer la relación con todos los países latinoamericanos, sea la Venezuela de Chávez o la de Juan Pérez. Buscaremos una relación de integración y amistad con todos en el continente, siempre de acuerdo con los intereses nacionales. También creo que lo que pasa en cada país es problema de ellos. No tenemos por qué juzgar lo que pasa en una casa que no sea la nuestra. Aseguro que nuestra transformación del Perú no será copia o calco de la de otros países.

–¿Le son indiferentes esos casos de censura a la prensa en Venezuela, que se ha visto obligada a salir con espacios en blanco?

–En verdad, no sé lo que esté pasando con la prensa en Venezuela y sobre eso no voy a opinar. Mi compromiso es defender la libertad de expresión, no solo la de los de arriba –que ya la tienen– sino también la de los de abajo. Eso implica también un comportamiento adecuado de la prensa. Hemos defendido a Canal 4 cuando el gobierno maniobró con Crousillat, a radio La Voz de Bagua, a radio Orión en Pisco, a radio Cutivalú. Hemos denunciado el cierre de radios en Chimbote porque eran de oposición. ¿Qué más muestras quieren de que estoy con ustedes?

–Casi todos los posibles candidatos dicen que todavía lo están pensando. ¿Usted también?

–No. Voy a ser candidato y participaré en las elecciones. Pero será el Congreso del PNP el que así lo determine.

Del caviar a la ‘derecha jurel’

Por Eloy Jáuregui

En la Universidad Católica, cuando asistía a mi reunión de mi base trotskista, me decían “rabanito”: rojo por fuera, blanco por dentro. La población “progre” de Pando –donde estudiaban las muchachas más lindas del ejido– era moteada también como los “campesinos de la Católica”. Y ahí convivían fascistas junto con apristas, amén de algunos “bolches”, sacristanes, eunucos, amantes de los sicotrópicos, ninfómanas de Jehová, todos, embargados por la idea de inventar otro Perú.

Siempre he sostenido que de todos los lenguajes el más parecido a los mariscos es el del idioma político. Perecible y putrefacto de efecto fulminante si no se le mete diente al toque. Locuciones de badulaques, aquellas a la usanza de las malaguas expresivas de personajes como Hidalgo, pasando por Ravines y hasta el Padre Bolo. Motete o sobrenombre que, en el peor estilo del mejor Sofocleto, utilizan hogaño los líderes de opinión, dizque porque gozan del prurito del sarcasmo anal. Cierto, cultivan el espíritu de la diatriba, el injurio y el escarnio. Tienen pues su ‘estilacho’. Y son festejados por la canalla borrica de los lectores de Paulo Coelho y Deepak Chopra.

El asunto viene al caso después de leer el artículo desahuevante de Alberto Vergara en el último número de la revista Poder 360°: “¿Qué es esto de lo caviar, el caviarismo y la caviarada?”. En él se sostiene que, entre otras esencias, el término de marras, ‘caviar’, es síntoma de un país empachado hasta la inconsciencia del menjunje del fútbol y la farándula con el que lo ceban día tras día. Tiene razón: el imperialismo de la jerga centralista limeña –cada vez más lorna digo yo–, infestada del detritus chato y mediocre de una textualización mediática dirigida por Magaly Medina y supervisada por Martha Hildebrandt, aunque vitaminizada por el ruin léxico ministerial versus la diarrea retórica de chifa del presidente, produce estreñimiento imaginativo.

El maestro Julio Hevia en Habla jugador, libro cardinal para entender por qué no nos entendemos los peruanos, dice –entre otros hallazgos– que ese lenguaje público es “el DNI de una comunidad comunicante operando en fragor menor, en su marcha indiscreta, en la fluctuación rumorosa que rebosa”. Es pues un lenguaje en el que la cultura menos culta más se muestra cuando más se oculta. En el caso de ‘caviar’, según Vergara, hoy se ha convertido en una categoría política con todas las de la ley. La usan Alan García, Kenyi Fujimori o José Luis Cipriani como los analistas de la política combi. Es de uso peyorativo, dícese de aquel que es de izquierda por chambear en una ONG o en Las Cucardas y usa una 4x4 para llevar a sus retoños al Markham.

Lo fregado es que ese uso despectivo de la palabreja opera en el lenguaje más reaccionario de ese sector que habita todavía en el país. Es decir, la “derecha jurel”. La costra social retrógrada más inculta de Latinoamérica. Y es grave en este Perú donde no hay partidos ni clase política. Por eso es de uso de los Melcochitas del combismo electoral. Ya lo dije: en nuestro país, lengua no viene de lenguaje sino de lenguado, ese pez en blanco y negro coloreado por los imaginarios y deslizándose en las turbias aguas de los signos académicos, los vocablos marginales y los significados nodales. El tejido hablado tensado por la erección del decir. Y he dicho.

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comentario


El tèrmino caviar, en su acepciòn polìtica nace en la ex URRS. Asì llamaban a la cùpula comunista que formaba el aparatik, por que eràn los ùnicos Sovièticos que tenìan acceso y posibilidades de comprar en la tiendas "Berioshkas", destinadas a diplomàticos extranjeros y turistas de mayor capacidad econòmica. Mientras el pueblo solo lo podìa conseguir en el mercado negro de contra.

Por otro lado el Jurel, es un pescado aristocrata si tenemos en cuenta su valor proteìco y su contenido de omega 3. Como no, superior al lenguado o lengueta.

Por eso que el tèrmino caviar les quedò pintado a nuestra clase polìtica criolla "progresista

Siete años después

Por Augusto Álvarez Rodrich

alvarezrodrich@larepublica.com.pe

El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Más allá de las críticas de sectores autocráticos y racistas, el mensaje de la CVR aún no ha sido bien entendido por el país. Pero lo será en el futuro. A continuación, extractos del discurso que hace siete años pronunció su presidente, Salomón Lerner Febres:

“Hoy le toca al Perú confrontar un tiempo de vergüenza nacional. Nuestra historia ha registrado más de un trance difícil, penoso (...) Pero, con seguridad, ninguno de ellos merece estar marcado tan rotundamente con el sello de la vergüenza y la deshonra como el que estamos obligados a relatar.

“La cifra más probable de víctimas fatales en esos veinte años supera los 69 mil peruanos y peruanas muertos o desaparecidos a manos de las organizaciones subversivas o por obra de agentes del Estado. Es una de las verdades con las que el Perú de hoy tiene que aprender a vivir si es que verdaderamente desea llegar a ser aquello que se propuso cuando nació como República: un país de seres humanos iguales en dignidad, en el que la muerte de cada ciudadano cuenta como una desventura propia, y en el que cada pérdida humana –si es resultado de un atropello, un crimen, un abuso– pone en movimiento las ruedas de la justicia para compensar por el bien perdido y para sancionar al responsable.

“El informe expone un doble escándalo: el del asesinato, la desaparición y la tortura en gran escala, y el de la indolencia, la ineptitud y la indiferencia de quienes pudieron impedir esta catástrofe humanitaria y no lo hicieron (...) De cada cuatro víctimas de la violencia, tres fueron campesinos o campesinas cuya lengua materna era el quechua, un amplio sector de la población históricamente ignorado –hasta en ocasiones despreciado– por el Estado y la sociedad urbana, aquélla que sí disfruta de los beneficios de la comunidad política.

“Ha llegado pues la hora de reflexionar sobre la responsabilidad que a todos nos compete. Es el momento de comprometernos en la defensa del valor absoluto de la vida, y de expresar con acciones nuestra solidaridad con los peruanos injustamente maltratados. Así pues nuestro tiempo es de vergüenza, de verdad y de justicia pero también lo es de reconciliación.

“Desterrar la exclusión y la violencia, responder desde el Estado de modo justo a la sociedad a la que representa, asumir las instituciones y personas el valor exacto que encierra la vida y dignidad humanas, son algunos hitos que marcan los avances por un largo y difícil camino.

“Asumir las obligaciones morales que emanan de este informe –la obligación de hacer justicia y de hacer prevalecer la verdad, la obligación de cerrar las brechas sociales que fueron el telón de fondo de la desgracia vivida– es tarea de un estadista empeñado en gobernar para mejorar el futuro de sus conciudadanos”.

sábado, 28 de agosto de 2010

Sí se puede pagar el Fonavi

Por Humberto Campodónico

El Fonavi ha vuelto a las primeras planas pues se acerca el referéndum, que se realizará junto con las elecciones municipales y regionales. El primer tema que debe quedar claro es que el reclamo de los fonavistas está amparado por una sentencia del Tribunal Constitucional y que este, además, se ha pronunciado a favor de la realización del referéndum.

Por lo tanto, lo que se debiera discutir es el monto, la forma y los plazos de pago a los fonavistas, en el caso que el referéndum tenga un resultado positivo para ellos. De otra forma, se estaría incumpliendo la ley.

Con respecto al monto a devolver, el cálculo bordea los S/. 20,000 millones, lo que incluye los intereses desde 1999 a la fecha. Dicho esto, algunos analistas afirman que debe descontarse el monto aportado por los empleadores y, también, las inversiones que sí se realizaron con el Fonavi. Eso disminuiría de forma sustancial la cantidad adeudada, lo que debe dilucidarse de manera transparente con la participación de los fonavistas.

Pero lo que no se debe hacer es lo que ha hecho el presidente García, anunciando que habría que subir el IGV de 19% a 21% o a 23%, por un plazo de cuatro años, para obtener los ingresos tributarios que permitan el pago de la deuda.

El cálculo de García es así: como el 19% del IGV recauda S/. 30,000 millones anuales, si se le sube a 21% se recaudarían S/. 3,000 millones anuales adicionales; la cifra sube a S/. 6,000 millones con el IGV en 23%. Por tanto, la recaudación adicional sería de 12,000 millones a 24,000 millones adicionales en cuatro años.

Es evidente que esta “propuesta” tremendista tiene como objetivo “meter miedo” a los electores para que no voten por el Sí, al mismo tiempo que se erige como defensor del equilibrio de la Caja Fiscal. Asimismo, esa propuesta propone el aumento de los impuestos indirectos, que son pagados por todos los peruanos.

Pero ¿por qué no recaudar una cantidad adicional de impuestos directos a las empresas mineras y petroleras que tienen ganancias extraordinarias debido a los excepcionales altos precios de estos recursos naturales, que son de la Nación? Del 2005 al I Semestre del 2010, por ejemplo, las utilidades netas de las cinco primeras empresas mineras alcanzan un total de US$ 21,591 millones. Una parte importante de esas utilidades debieron haber sido gravadas con un impuesto a las sobreganancias.

No solo eso. La congresista Gloria Ramos ha presentado al Congreso el Proyecto de Ley 4143 (1) que establece una fórmula para calcular el precio que indica una sobreganancia de todas las empresas mineras, a las cuales se les impondría un impuesto adicional del 50%. El resultado es que del 2005 al 2009 se hubieran podido recaudar US$ 5,825 millones, lo que equivale a S/. 16,000 millones. Solo en el 2009 ese impuesto hubiera recaudado US$ 1,164 millones (S/. 3,375 millones).

Si ese proyecto de ley se aprobara en el Congreso, fácilmente se podría pagar la deuda de los fonavistas con el impuesto a las sobreganancias, lo que el propio García prometió en la campaña presidencial del 2006. Lo que nos dice que para pagar el Fonavi lo que hace falta es voluntad política. Nada más, pero tampoco nada menos.

(1) Ver proyecto en www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/CLProLey2006.nsf

Ejército plantea reflotar la Covadonga

El jefe de dicha arma, Otto Guibovich, dijo que sería “interesante” demostrar que no todo fue un desastre en la Guerra del Pacífico.

Guibovich aseguró que el Perú también hizo lo suyo en la Guerra del Pacífico. (USI)

El comandante general del Ejército, Otto Guibovich, planteó hoy que se reflote la goleta chilena Covadonga, que fue hundida frente a las costas de durante la Guerra del Pacífico, a fines del siglo XIX.

“A mí me interesa muchísimo que podamos recuperar la Covadonga, que está hundida en el mar peruano. Creo que sería interesante poder rescatarla, porque nosotros también hemos hecho lo nuestro en la guerra, no todo fue un desastre”, declaró Guivobich a Andina.

Guivobich lanzó su propuesta al ser consultado por la polémica desatada sobre la posibilidad de que el monitor Huáscar, que también combatió en el referido conflicto, sea devuelto por Chile a Perú.

“Debemos encontrar vías de integración más fuertes entre todos los países. Vivimos en un mismo barrio y no nos podemos mudar, vamos a vivir por siempre acá, así que creo que es más inteligente buscar vías de integración más allá de las pequeñas diferencias que podamos tener”, comentó al respecto.

El presidente Alan García dio por cerrada la polémica esta semana, al asegurar que un eventual pedido de devolución del Huáscar no figura en la agenda de su Gobierno.

jueves, 26 de agosto de 2010

"LA IZQUIERDA DOGMÁTICA QUE APELA A LAS VIEJAS BASES SOLO JALA A CUATRO GATOS".

Es difícil hablar de la campaña electoral sin entrar en ideas ya señaladas en editoriales y artículos de opinión de todos los colores. Sin embargo, hay algunas lecciones y sorpresas que me deja la campaña que quisiera compartir, consciente de que seguro serán para muchos lugares comunes ya discutidos en los últimos días.

Como a todos, me sorprendió Humala. No porque pensara que estábamos a salvo de un candidato anti sistema, tampoco el nombre del mismo. Pero de verdad pensé que de 15% no pasaba. Demasiado discurso violento, demasiada barbarie la del hermano. Una vez más, pues, no entendí al Perú. No tengo simpatía alguna por Humala. Sus ideas están cargadas de fascismo edulcorado y a su lista de advenedizos la veo tan peligrosa como un ejército de borrachos con metralleta. Pero es innegable que ese voto tiene que ser visto como un aviso, un síntoma del porcentaje altísimo de la población que está perdiendo la paciencia y que, movilizado, podría producir caos en los próximos cinco años.

Y esa es la segunda idea que me deja esta campaña: pase lo que pase el 9 de abril, pocas veces hemos dependido tanto de dos personas. Desde el primer día en Palacio gane quien gane, sea Flores o García (la otra opción ni siquiera la pienso por ahora), deberá enfrentar el descontento que representa el voto humalista. Es necesario una política inteligente que trascienda un mero manejo gerencial del país, que no está mal pero no basta. Sin política de la buena, que muestre en actos concretos que gobernar es buscar el bien común, y no tener más celulares o casita en Punta Sal, vamos camino a la inestabilidad. Tremenda responsabilidad la de estos dos líderes y sus partidos. La pobreza de sus listas congresales, llenas de golosos esperando cinco años de altos sueldos, y ciertas puyas idiotas, celebradas por periodistas afines, dan razones de sobra para el pesimismo. Ojalá estén a la altura.

Esto sí, lamento decirlo, no me sorprendió: Paniagua ha sido una lección de cómo no ganar una elección en el Perú. Sin duda parte de la responsabilidad la tiene el candidato, no apto para estas campañas de baile y combo. Creo sin embargo que el problema viene de antes. Quien recomendó a Paniagua ponerse por encima de la discusión política cotidiana para dar una imagen de estadista cometió un error. Una cosa es no entrar a discutir los escándalos de la familia presidencial, pero otra es tener una mayor presencia discutiendo las acciones del gobierno y la oposición. Paniagua no lo hizo, aunque él insista que sí, y ahora paga las consecuencias de su silencio. Una pena, pues es uno de los pocos políticos que ha demostrado humildad y vocación de servicio al momento de gobernar.

También me sorprendió la pobreza política de Martha Chávez. Ex presidenta del Congreso y veterana de tres campañas, uno se esperaba una peleadora interesante, digamos un 8%. El resultado ha sido terrible: acartonada, asumiendo su papel de segundona, con teorías conspirativas que por absurdas dan risa y demostrando entender poco de asuntos de Estado, ya no despega salvo un bonzo fujimorista de ultimo momento. Carlos Raffo es uno de los pocos que parece saber qué es lo que gusta a la gente en el Perú electoral de hoy, pero con esta candidata no hay campaña que levante.

Finalmente, ¿qué pasa con la izquierda que Humala puede ganarle los descontentos? Desde su caída a fines de los ochenta se han dado mil explicaciones sobre su desaparición electoral: división interna, pérdida de representatividad, el desprestigio que indirectamente le causó Sendero. Lo que está claro es su orfandad presente. La izquierda socialdemócrata parece muy distante de sus votantes en discurso y símbolos, como perdida en un concierto de Mercedes Sosa mientras afuera se baila technocumbia. Por otro lado, la izquierda dogmática que apela a las viejas bases ya, felizmente, solo jala a cuatro gatos. Diez Canseco viene a ser una mezcla extraña de ambas, pero tampoco despega y creo que su poco carisma no lo hacía un candidato viable. Pareciera que, contra las explicaciones estructurales, un paso necesario en nuestro país de personalidades fuertes es que la izquierda encuentre un líder con capacidad de convocatoria y ajeno al mundo ONG, al dogmatismo de antaño o a gremios cerrados en sí mismos. Ojalá, pero muy difícil: Barrantes no hay muchos a la vista.

IMPUESTO A SOBREGANANCIAS:


Por Pedro Francke

Cecilia Blume ha escrito ha salido a criticar el impuesto a las sobreganancias, defendiendo que se mantengan las actuales reglas para la minería y el petróleo. Ha dado dos argumentos.

El primero, es que no existen técnicamente las sobreganancias. Pero la existencia una ganancia adicional a la normal para quienes explotan recursos naturales es parte de los conceptos básicos de la economía que data de los textos de David Ricardo. Este economista inglés escribió, hace más de 200 años, que debido a la diferente calidad de los recursos naturales, estos otorgaban una renta diferencial o ganancia adicional, a sus propietarios. Me enseñaron eso en mi primer año de economía. En el reciente libro del FMI sobre el tema, una docena de economistas destacados, del FMI, el Banco Mundial, Oxford y Cambridge, consideran estas ganancias extraordinarias.

La señora Blume, abogada, seguramente no tiene este conocimiento básico de economía. No es obligación de nadie tener un conocimiento; pero sí resulta absurdo insistir en hablar de ciencia o técnica cuando no se han realizado los estudios básicos de la materia.

RENEGOCIACION Y CONTRATOS DE ESTABILIDAD TRIBUTARIA

El segundo argumento de Blume es que no se pueden renegociar contratos ni se puede tocar una coma de los contratos de estabilidad tributaria, porque nadie vendría a invertir al Perú. Dejemos al respecto que la aclaración corra a cargo del Director Adjunto del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, Emil Sunley, y del Jefe de la División de Política Fiscal del FMI, Philip Daniel (la traducción es mía):

"La estabilidad fiscal, al congelar las leyes de la fecha cuando se firmó el contrato petrolero o minero, puede dar a los contratistas beneficios insostenibles, cuando las circunstancias han cambiado o cuando la ley original es defectuosa". Como se sabe, con el alza de precios del oro y el cobre las circunstancias en el Perú claramente han cambiado, y además la ley peruana de tributación de la minería y el petróleo es, efectivamente, defectuosa. Cuando los beneficios ya no pueden sostenerse, como en el Perú, las cosas tienen que cambiar.

En Zambia, que tenía contratos de estabilidad tributaria, dicen estos funcionarios del FMI que "en el 2007, el gobierno revisó el régimen fiscal para nuevos proyectos, y en el 2008 modificó la ley de minería para invalidar todos los acuerdos de desarrollo minero- invalidando, por tanto, los contratos de estabilidad tributaria. Un nuevo sistema tributario, incluyendo un impuesto a las sobreganancias y un impuesto a la renta, fue introducido para toda la minería. Hasta la fecha, no ha habido ninguna reclamación legal contra estas acciones del gobierno. Los contratos de estabilidad incluían arbitraje internacional y la renuncia a la soberanía jurisdiccional".

En Tanzania, el gobierno cambió sus leyes tributarias para la minería eliminando la depreciación acelerada de su capital [Nota: sistema que reduce los pagos de impuestos que también se aplica en Perú a la gran minería]. Luego de eso, relatan los funcionarios del FMI que "en el 2007 las empresas que tenían contratos de estabilidad, aceptaron estas nuevas reglas e hicieron significativos pagos por impuestos correspondientes a los años anteriores, como si no hubieran tenido esa depreciación acelerada del capital".

Los funcionarios del FMI resumen así la situación: "hay pocos casos en los que cláusulas de estabilidad tributaria han sido invocados en arbitrajes o juicios". En otras palabras, NO ES VERDAD que los contratos de estabilidad tributaria sean intocables y no puedan renegociarse. Como sabemos, han sido renegociados múltiples veces para defender a las empresas trasnacionales. Ahora, hasta Alan García se anima a renegociar contratos del gas y la propia Pluspetrol había aceptado por escrito esa renegociación 3 años atrás.

No sólo pueden renegociarse las condiciones tributarias para la minería y el petróleo. SE RENGOCIAN. El FMI nos cuenta que "fuentes recientes identifican más de 30 países que han revisado sus contratos o sistemas tributarios en relación al petróleo desde 1999. La mayoría de estos casos han ocurrido desde que los precios del petróleo volvieron a subir desde 2002. Lo sucedido es similar en relación a la minería, aunque quizás con menos países haciendo cambios".

DE LO QUE ESTAMOS HABLANDO

Sólo entre las mineras del oro y del cobre, recuperados los precios este año, estamos hablando de sobreganancias por encima de los 14,000 millones de soles. Al mismo tiempo, el gobierno destina 78 millones de soles al Aseguramiento Universal en Salud -AUS, que no alcanza ni para cubrir la deuda que el SIS tiene con los hospitales y centros de salud, mientras la política oficial del gobierno deja fuera del AUS a Puno, Cusco, Huánuco, Loreto y otros 20 departamentos, varios con altas tasas de pobreza y mortalidad. 14,000 frente a 78.

En cuestión de pensiones, el gobierno restringe el apoyo a los mayores de 75 años en extrema pobreza, lo que tendría un costo de 90 millones de soles anuales, pero deja fuera a quienes tienen entre 65 y 75 años y además a los pobres no extremos y otros grupos necesitados. 14,000 frete a 90.

Es decir, a mejorar la salud y la protección social, el gobierno destina cerca de una centésima parte, 1/100, de las sobreganancias del oro y el cobre.

Me da entre pena y cólera saber todo lo que podríamos mejorar la vida de los peruanos con una parte de la renta que generan nuestros recursos naturales, que pertenecen a todos los peruanos. Pero no: el lobby minero y petrolero no quiere soltar la marmaja, ni un poquito de ella. Corrupción y ataque son sus armas.

NO AL RETROCESO DE LA POLÍTICA DE EDUCACIÓN INTERCULTURAL BILINGÜE

“Desde el gobierno de Sagasti venimos arrastrando recortes presupuestales a la Política de EIB, que tiene impacto directo en la formación y ...