domingo, 28 de febrero de 2010

Carlos Monge: Nacionalismo pasaría a la historia como “el desperdicio de una enorme oportunidad

Ideeleradio.- El Partido Nacionalista Peruano (PNP), que lidera Ollanta Humala, pasaría a la historia como el desperdicio de una enorme oportunidad que no supo crear un proyecto político alternativo, sostuvo Carlos Monge, especialista en temas de descentralización e investigador asociado del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (Desco).

“Quizás la experiencia del Partido Nacionalista seguramente va a pasar a la historia como la del desperdicio de una enorme oportunidad de hacer del descontento electoral un proyecto político alternativo (porque no supo aprovechar el descontento social) (…) que se expresó en un 47 por ciento (a favor de Ollanta)”; manifestó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.

“Yo sí creo que ahí había la base, la arcilla, la materia prima para la construcción de un proyecto y me parece que eso no se ha logrado. Lo peor de todo que el partido (movimiento) no se ha constituido como tal. No se ve un partido de cuadros con una visión de proyecto país articulando y representando demandas”, agregó.

Adhesión de intelectuales debe ser al partido

El experto indicó que la adhesión de un grupo de intelectuales al Partido Nacionalista no debería expresarse a través de una carta, sino más bien directamente afiliándose al movimiento político, como aparatos de dirección o asesores.

“Es una carta de adhesión a la persona, al candidato. Creo que hubiese sido mejor que se metan de militantes y constituyan parte de los aparatos de dirección y se conviertan en asesores de la bancada y sean parte del proceso y no simplemente la adhesión a la persona”, recomendó.

“Ahora, ciertamente, Alberto Adrianzén, Sinesio López, Roger Rumrril y otros que conozco son para Ollanta Humala mucho mejor que Torres Caro y toda la onda de sátrapas que lo rodeó en cierto momento. Ojalá y fuese más que una carta de adhesión a la persona y esto anuncie el proceso de construcción de un colectivo político que le proponga al país un proyecto más allá de un buen candidato o presidente”, agregó.

Apra es el partido de los grupos empresariales

Estimó, por otra parte, que el Partido Aprista Peruano (PAP) se ha convertido en el representante de los grupos empresariales porque muestra cierta predilección por los grupos pudientes del Perú.

“El Apra junto con Patria Roja son probablemente los dos únicos partidos que existen y merecen ese nombre porque cuentan con militantes que militan que van a un local, a una reunión semanal, en fin. (Pero) lo que es sorprendente es como el partido (aprista) se vacía de contenido y se mantiene como partido como aparato”, dijo.

“Sigue teniendo una doctrina y sin embargo (el electo presidente de Chile Sebastián) Piñera debe ser más centrista que Alan García en términos económicos. Es lo más extraordinariamente neoliberal pro Brescia, pro Dionisio Romero, pro Lan Chile, pro Barrick, pro Yanacocha, es impresionante. Y abajo sigue toda la parafernalia del antiimperialismo y el Apra, 30 años de aprismo y el sacrificio de Manuel Arévalo. Es una cosa alucinante, como se mantiene la estructura los mitos y se le cambia el contenido radicalmente y hoy son el partido de los grupos empresariales en el Perú”, comentó.

Resultados de la Post caída de Fujimori

El especialista en temas de descentralización explicó que la caída de Alberto Fujimori debió producir cambios estructurales positivos en el sistema democrático del Perú. Criticó que este proceso de reformas institucionales como en las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Poder Judicial y descentralización se hayan estancado por falta de voluntad de la clase política.

“De eso no queda nada. Lo que queda es una descentralización trabada y luego estamos mirando el desastre en seguridad ciudadana, los problemas de justicia y este último escándalo en el Consejo Nacional de la Magistratura, en fin”, opinó.

“Uno de los problemas para que este proceso de descentralización no avance son la falta de convicción y la falta de voluntad política frente a los poderes fácticos. Vemos la debilidad del sistema de partidos y la debilidad de la clase política en general frente a la estructura del poder militar frente a las mafias que manejan el Poder Judicial y otros”, subrayó.

La gran conquista institucional

En tanto, destacó la continuidad del sistema electoral respecto a los dos últimos procesos electorales de gobiernos regionales y municipales, así como de la elección presidencial de Alejandro Toledo y Alan García. Dijo que en estos puntos se percibe un respaldo y aceptación de parte de la opinión pública porque se han “logrado elecciones limpias”.

“Tengo la sensación de que hemos logrado elecciones limpias. O sea entró (Valentín) Paniagua, se eligió a Toledo y nadie cuestionó. Después se realizaron las elecciones regionales y municipales limpias y se va a un tercero con esas mismas características. Esa ha sido la gran conquista institucional de la transición democrática”, comentó.

“(…) Buena parte de esas reformas se han truncado y lo que nos queda son elecciones limpias, una ciudadanía más atenta, una sociedad civil más fuerte y medios de comunicación que de alguna manera son menos perdona vida de los pecados del poder”, definió.

Tampoco se recuperó economía nacional

Explicó que el proceso de transición -tras el régimen de Alberto Fujimori- también era una oportunidad para democratizar el mercado y la economía nacional. Lamentó que tampoco se hayan producido cambios en esta materia y dijo que tanto Toledo Manrique como García Pérez continuaron con el modelo económico de Alberto Fujimori.

“A mí me parece que el extremo de la captura del Estado por los poderes fácticos y por las mafias es la captura de los propios aparatos de representación política, sino cómo te explicas que García gobierne en el terreno económico, gobierne igual que Toledo y que a su vez (éste) gobernó igual que Fujimori”, argumentó.

“Son las mismas caras, los mismos rostros, los mismos sectores empresariales que se formaron en los 90 y que están ahí siempre y sus estudios de abogados son los que hacen los decretos leyes (para favorecerse)”, interpretó.

viernes, 19 de febrero de 2010

Aníbal Torres admite que hay varios casos de influencia del poder político en el CNM

Ideeleradio.- Hay ejemplos de influencia del poder político en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y un caso emblemático es la resolución que revocó la destitución del ex titular de la Corte Superior de Lima, Ángel Romero Díaz, afirmó el consejero Aníbal Torres Vásquez.

“Sólo se puede responder con hechos (la influencia política dentro del CNM). (…) Un caso muy emblemático es el caso (Ángel) Romero donde él tuvo un respaldo político muy fuerte que fue de conocimiento público y de todos los peruanos. Lamentablemente esta situación se presenta y no es un hecho aislado. Ha habido casos en los que se ha tratado de beneficiar a magistrados que han incurrido en grave inconducta funcional en el ejercicio de funciones”, recordó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.

Torres Vásquez citó también el caso del magistrado Lizardo Emiliano Suárez Franco quien concurrió hasta en dos oportunidades a las oficinas del SIN y sin embargo fue ratificado gracias a la influencia que ejerció el consejero Francisco Delgado de la Flor.

De igual manera, comentó la situación de jefe de la RENIEC, Eduardo Ruiz Botto, a quien dijo, se le permitió que permanezca ilegalmente en el cargo por dos años más.

“Se ha dado una ocasión en que uno de los consejeros retuvo durante varios meses el caso de la ratificación del magistrado Lizardo Emiliano Suárez Franco quien había concurrido hasta en dos oportunidades a las oficinas del SIN en ejercicio de su función fiscal y sin embargo uno de los consejeros - lo voy a decir- el ingeniero (Francisco) Delgado de la Flor lo retuvo durante varias semanas y votó porque se ratifique a este señor”, mencionó.

“Ya hay otros casos donde ha habido ese tipo de influencias (como la situación) del jefe de la RENIEC que cumplió 70 años de edad y que debió cesar en el cargo. Sin embargo, con unos informes de unos “juristas” del Consejo, con 6 votos se luchó porque continúe en el ejercicio de las funciones hasta el cumplimiento de sus 4 años de función por los cuáles fue elegido. No obstante que no sucede lo mismo en otros casos”, contó

Sostuvo que en el país tenemos una cultura de “sepultar” a la persona que tiene el coraje de denunciar algún tipo de hecho ilícito. Fue al comentar la denuncia formulada por el fiscal Tomás Gálvez contra el consejero Efraín Anaya quien supuestamente le pidió incentivos económicos para favorecerlo en el concurso para fiscales supremos.

“Esta persona ha tenido el coraje de denunciar este hecho a diferencia de lo que hacen los demás por temor o por llegar al cargo por cualquier vía ya sea lícita o política. Considero que el magistrado ha tenido ese coraje de enfrentar a la corrupción y para ello hay que unirnos las personas decentes”, aseguró.

“Aquí los medios de comunicación han desempeñado n buen papel (lo que ha permitido) que el Consejo se haya visto obligado a consecuencia de ello a tomar la decisión que se ha tomado (de suspender el proceso de nombramiento a magistrados supremos)”, señaló.

El consejero no descartó que exista una especie de núcleo duro conformado por los consejeros Francisco Delgado de la Flor, Edmundo Peláez Bardales, Francisco Delgado de la Flor y Efraín Anaya que busca favorecer ciertos intereses. Sostuvo que desde su labor, se ha enfrentado con algunos casos en los cuáles ha salido airoso y en otros.

“¿Que hay irregularidades? Los hay. ¿Que hay conductas negativas? Los hay, como lo hay en todo el Estado. Lamentablemente como hemos hecho en otras ocasiones en el Perú el primer poder del Estado es el poder de la corrupción que está por encima de todo poder legal. Hay casos irregulares y ojalá con el tiempo se vaya corrigiendo poco a poco. El caso de ayer (del fiscal Tomás Gálvez) es sólo uno, pero poco a poco vamos a ver que se van a ir multiplicando, es necesario frenar esta lacra social que afecta gravemente la seguridad nacional (…)”, manifestó.



miércoles, 17 de febrero de 2010

Un tema prohibido

En buena parte del mundo los partidos políticos están basados en ideas matrices. En el Perú los partidos políticos tienen apellido, DNI, cuentas bancarias, apetitos de entrecasa.



En buena parte del mundo los partidos políticos son personas jurídicas. En el Perú los partidos políticos son personas naturales.



Alejandro Toledo acaba de proponer “un gran frente de centro en un marco de libertad y respeto a las instituciones democráticas”.



Eso supone que hay un centro político que salvaguarda la libertad cimentando las instituciones democráticas.



Pero cuando Toledo se ve obligado a aterrizar en nombres concretos tiene que mencionar, al lado de Lourdes Flores, a Luis Castañeda Lossio y al ciudadano estadounidense PPK.



Lo de Lourdes Flores está bien. Ella es, sin ninguna duda, de centro.



Pero ni Castañeda ni PPK son de centro.



Ambos representan a la derecha analfa que no quiere hacer historia (porque jamás la leyó) sino dinero (porque siempre contarlo y exportarlo fue el mayor de sus placeres).



Ambos encarnan una variante de la enfermedad más perniciosa de la política peruana: la carencia de ideas, la estupidez audaz, la falta de delicadeza en las bóvedas de los fondos públicos y el mini-caudillismo en su vertiente tragicómica.



Uno (Castañeda) está en la cima de las encuestas, a pesar del asalto a los presupuestos y de la mugre municipal que lo tizna. El otro (PPK) está en 1 por ciento de intención de voto, a pesar de lo ya invertido en apariciones y sobonerías contratadas.



Pero tanto el uno como el otro encarnan el fracaso de los partidos políticos peruanos.



¿Por qué es imposible que en el Perú suceda lo que cuajó en Colombia, lo que pasó en Chile, lo que sigue sucediendo en Brasil o en México?



Un común denominador de esos países es la existencia protagónica de una burguesía nacional consciente de los límites de la internacionalización y decidida a mantener metas soberanas vinculadas a su desarrollo.



Quizá otra característica sea que en esos países el nivel de la Educación pública jamás llegó, a pesar de las crisis que la golpearon, a las cotas de miseria que se dieron en el Perú.



Tal vez una tercera razón pudiera ser que en esos países lo que suele llamarse “la inteligencia” nunca huyó del todo de la partidocracia. El hecho de que en el Perú el arte y la producción intelectual se mudaran tan lejos de los partidos resultó también un factor decisivo para el deterioro de nuestra política.



Lo que Toledo propone no es viable como aventura honesta. Será posible –tan posible como su partido- tan sólo si uno se lo imagina como una enésima y marginal jugada de la derecha.



La derecha, es decir la apuesta por el inmovilismo, tiene planes más específicos.



Duda de Castañeda, no está segura de Toledo, ha desahuciado el temprano cadáver de PPK, sabe que a Lourdes la persigue una maldición.



Pero el problema de la derecha no es el candidato. El problema es la agenda.



Y de lo que se trata es de buscar seudónimos, diablillos, pobres diablos, cualquier cosa con tal de que todos nos distraigamos con los temas posmodernos: el matrimonio gay, los homosexuales en las Fuerzas Armadas, el Concordato con el Vaticano, la laicidad del Estado, la legalización de la cocaína y –por qué no- las nuevas leyes tributarias para el fútbol asociado.



Todo con tal de que no se hable de aquello que aterra en Eisha y en los corrompidos pasillos del palacio de Gobierno: el modelo económico.



La frase que está permitida es esta: “tenemos que hacer más incluyente al modelo”.



Pero allí se quedan los que quieren que todo siga igual porque les ha ido de lo mejor.



¿Qué será eso de “inclusión”?



No les pidas detalles.



No les preguntes en cuánto subirán el salario mínimo vital o el impuesto a los ingresos excepcionales de la gran minería (inmovilizados desde los tiempos de Fujimori).



Ni les preguntes por qué hay tratados de libre comercio que no pasan por el Congreso ni si es que han hecho un cálculo de cuántos puestos de trabajo nos va a costar el disparatado TLC con China.



No, no les preguntes nada. No tienen ninguna respuesta que darte. En el mejor de los casos, gritarán:



-Bayly, sigue dándonos una mano.



O invocarán:



-Alan, dale una mano a Bayly.



El gran problema de la derecha es la agenda.



Lo de la candidatura ya lo tienen resuelto. Su candidata es Keiko, que no debe decir nada por ahora, pero que hará el galope largo del último tramo.



El triunfo de Keiko no sólo hará feliz a la derecha. La reivindicará en cursiva, la limpiará entre comillas, le quitará vergüenzas en negrita y le cerrará viejas fístulas. Recordar la salita del SIN no le dará pesadillas. El viaje circular se habrá completado. Como siempre.



LA PRIMERA fase de esta cirugía reconstructiva es la elección de Alex Kouri como alcalde de Lima.



Pero el asunto de fondo, el tema prohibido, es el manejo de la agenda. Si Clinton viviese entre nosotros ya habría gritado:



¡La agenda, estúpido, la agenda!






lunes, 15 de febrero de 2010

Se agota el modelo

Visto desde una perspectiva más amplia, el problema del “bono militar” no puede quedarse solo en la discusión de “si hay o no caja para pagarlo” o de si el Congreso “tiene o no iniciativa de gasto”. Tampoco puede el análisis limitarse a las pugnas políticas en marcha, que existen y que se expresan en el conflicto García-Giampietri.

Después de 19 años de aplicación continua, lo que está llegando a su límite es el Programa de Ajuste Estructural neoliberal, como lo llama el economista Efraín Gonzales de Olarte. Este se ha sustentado en la liberalización irrestricta de la economía nacional, en la privatización de las empresas públicas y en una fuerte inversión extranjera, sobre todo en las industrias extractivas (minería e hidrocarburos), aunque también en telecomunicaciones, comercio y finanzas (bancos y AFP).

La contraparte clave, tanto para el capital nacional como para el extranjero, ha sido la represión salarial permanente, que ha permitido excepcionales tasas de ganancia, no vistas en los últimos años en los países industrializados y, tampoco, en América Latina. Según Gerens, incluso en el 2009 las tasas de rentabilidad patrimonial de las primeras 1,000 empresas ha sido de 17%, muy superior a los países vecinos. Si suponemos que en esos países la inversión en innovaciones tecnológicas y en bienes de capital es similar a la peruana, entonces la explicación estaría en las diferencias salariales.

Exactamente. En Argentina, Colombia, Brasil y Chile la participación de la masa salarial supera el 30% del PBI. En el Perú bajó del 25 al 20.9% del PBI del 2002 al 2008 (años de fuerte crecimiento económico). Increíble. Lo mismo sucede con el salario mínimo que de 1974 a la fecha ha perdido 2/3 de su valor real.

Además, es el más bajo de toda la región y el actual gobierno se niega a respetar los acuerdos del CNT, cediendo ante los pedidos empresariales para no actualizarlo.

Las cifras de distribución del ingreso per cápita (coeficiente de Gini) del INEI (Informe de la Pobreza 2008) se han mantenido entre 0.48 a 0.50 del 2004 al 2008, lo que implica una gran desigualdad. El gobierno se vanagloria con la baja de la pobreza, pero no dice que esta es sobre todo urbana y casi no tocan a la sierra rural (además de que se han revertido en el 2009).

Otro “mérito” del modelo son las bajas remuneraciones del sector público, que no se mueven desde hace varios años (salvo para algunos sectores, como Educación, bajo Toledo). Según la ENAHO del 2008, el 56% de los empleados públicos de Lima Metropolitana gana entre S/. 400 y 1,500 mensuales, cifra insuficiente para la canasta mínima (un 7.3% gana entre S/. 2,000 y 4,000 y 4.8% gana más de S/. 4,000).

Así, la represión salarial permanente del sector público ha sido una de las claves del “buen manejo fiscal”. Para cambiar esto mediante una reforma del Estado (estamos en los últimos lugares de AL según el BID) se necesita un aumento de la presión tributaria, tema tabú para este gobierno. Estamos, entonces, frente a un clásico conflicto distributivo.

Después de casi 20 años de aplicación del modelo económico, no es que no sigan existiendo oportunidades de inversión y de “negocios”. Existen, aunque muchas (sobretodo las mineras) dependen del entorno económico global, que sigue siendo sumamente incierto. La cuestión es que ha llegado a su límite el programa neoliberal tal como se venía aplicando: hay un abierto cuestionamiento salarial (el reclamo militar policial podría ser el primero de la serie) y un aumento de los conflictos ambientales (que no hemos tocado en este artículo).

Claro, lo del bono se puede seguir analizando con “la política politiquera” del día a día. Pero el problema es de fondo. La inviabilidad social y ambiental del modelo está en cuestión. Ahora hay que crecer redistribuyendo. Pero esa opción no encuentra una expresión política que lo canalice.

CARLIN

WILMER CASTILLO TE LO RECOMIENDA

La transparencia fiscal brilla por su ausencia

TOMADO DE:http://www.cristaldemira.com/articulos.php?id=2002

En el Perú la legislación vigente obliga al gobierno a depositar en el Fondo de Estabilización Fiscal el saldo de los ingresos y egresos proveniente de los recursos ordinarios. Dicho en cristiano, si al final de año hay superávit fiscal, dice la Ley 27245, Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal, entonces ese dinero se debe depositar en el FEF.

En el 2006, 2007 y 2008 se alcanzaron importantes superávits fiscales, equivalentes al 2.1%, 3.1% y 2.1% del PBI, respectivamente. La suma equivale aproximadamente a S/. 24,500 millones, unos 8,000 millones de dólares. Así, se esperaría que el FEF cada año se vea incrementado en lo que le corresponde. Pero sucede que a fines de marzo del 2009, el saldo del FEF fue de solo US$ 1,800 millones.

El por qué de esta situación tiene algunas explicaciones plausibles y otras que no lo son tanto. Veamos las primeras. Los recursos que reciben los gobiernos regionales y locales por canon minero y petrolero quedan en su poder, aunque no se utilicen en su totalidad en el año en que se reciben. Este dinero, entonces, ya no lo tiene el MEF. Pero en términos contables forma parte del superávit fiscal.

¿A cuánto asciende? Acaba de decir el Ministro Carranza que los gobiernos regionales y locales tienen S/. 9,000 millones “ahorrados”. Por eso, dice, no es cierto que se les vaya a recortar sus respectivos presupuestos (lo cual discutiremos en otro artículo). Y a ese dinero ya le ha puesto la puntería el gobierno central, “proponiendo” por ejemplo que una parte se destine a financiar el presupuesto del VRAE.

Pero, entonces, ¿dónde está el resto de los superávits fiscales? La respuesta es que no hay respuesta clara porque, año a año, se emiten leyes que disponen que esa plata no vaya al FEF –por razones siempre “extraordinarias”-.

Así, por ejemplo, el Decreto de Urgencia 016 2009 establece que, para poner en marcha el Plan de Estímulo Económico “resulta necesario exonerar el saldo presupuestal de libre disponibilidad del Tesoro Público obtenido al final del año fiscal 2008 en la fuente de financiamiento de Recursos Ordinarios”.

En otros años, lo que se ha hecho con los saldos no ejecutados del presupuesto de inversiones (que también se contabiliza como superávit fiscal) ha sido destinarlo al presupuesto del año siguiente “para asegurar la continuidad de las inversiones”.

Pero ese no es el único destino de los superávits fiscales. Dijo el blog Ophèlimos de la Universidad Católica, a principios del 2008: “Al menos este año, no se han dado medidas excepcionales, como la creación de nuevos fondos, para utilizar los recursos del superávit fiscal, por lo que esperemos que este año, lo que se destine al FEF sea un monto de ahorro importante representativo del alto nivel de superávit alcanzado” (Cifra récord del superávit fiscal peruano, http://blog.pucp.edu.pe/item/19998). Eso no se hizo.

Lo que tenemos, entonces, es que si bien la Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal dice una cosa (que los superávits deben ir al FEF como parte de la política contra cíclica), el gobierno dispone de esos fondos como mejor le parece, a través del uso de diversos dispositivos, entre ellos los Decretos de Urgencia.

Ciertamente, algunos de esos usos forman parte de la política contracíclica, como por ejemplo, el Plan de Estímulo Económico de este año. Pero lo que brilla por su ausencia es la transparencia fiscal, a la que, justamente, hace referencia la Ley que lleva ese nombre, la misma que ha sido “perforada” varias veces. Así, los dineros del superávit no van al FEF sino que están depositados en diversas cuentas bancarias en el sistema financiero, lo que es de difícil vigilancia para quien quiera hacerlo. Urge, entonces, que se restaure la transparencia.



¿Cuánta plata tiene el chanchito?

 tomado del cristal de mira

¿A cuánto ascienden los ahorros públicos de los superávits fiscales de los años 2006, 2007 y 2008, de los cuales puede disponer el gobierno? Esa es una pregunta que debiera ser fácil de resolver, pues la Ley de Prudencia y Transparencia Fiscal dice que, a fines de cada año, esa plata debiera engrosar el Fondo de Estabilización Fiscal (que maneja el MEF), que debiera manejarse como un “chanchito”: se romperse en época de “vacas flacas”.

La cuestión es que, a fines de diciembre del 2008, el FEF solo tenía S/. 5,400 millones (US$ 1,800 millones), cantidad bastante menor a los S/. 24,000 millones provenientes de los superávits de 2.2, 3.1 y 2.1% del PBI del 2006 al 2008. ¿Entonces, qué pasó con los S/. 19,000 millones restantes? Pasó que a finales de cada año el gobierno dictó dispositivos que “excepcionalmente” permitían que la plata no fuera al FEF.

un laberinto saber quien la tiene y en qué bancos. Hay algunas pistas, sin embargo, como aquella que nos da el Cuadro # 21 de la Nota Semanal del Banco Central de Reserva.

Allí se aprecia que, al 15 de noviembre del 2009, el sector público tenía depósitos en el sector bancario por S/. 41,000 millones, de los cuales el 63% corresponden al gobierno central y el 37% al “resto” del sector público. Claro, no toda proviene de los superávits fiscales de años pasados, porque unos S/. 9,000 millones de ese monto pertenecen a Essalud y la Oficina Nacional de Pensiones, principalmente (también se incluyen allí los depósitos de la Sunat y de los organismos reguladores).

Lo que sí queda claro es que el Gobierno Central deposita la mayor parte de sus “ahorros” en el BCR, pues así lo disponen las Leyes y dispositivos recientes como la Ley 28693 (Criterio de Unidad de Caja), la Ley 29035 y la Ley de Presupuesto 2008.

De su lado, los “ahorros” de los gobiernos regionales y locales (GR y GL) provenientes del canon están depositados en su mayoría en la banca privada (que tiene el 24% del total, S/. 9,900 millones), aunque desde el 2008 esa plata debe ir obligatoriamente al BCR. Es muy importante tener en cuenta que los montos del canon que no se gastan en el año, se quedan en poder de los gobiernos regionales y locales (que los depositan en las cuentas bancarias mencionadas).

Por su parte, en el Banco de la Nación solo está depositado el 13% del total, que proviene en lo esencial del “resto” del sector público.

Dicho todo eso, ¿a cuánto asciende, entonces, el “ahorro” del cual puede disponer el gobierno central, deduciendo los “ahorros” del canon no gastado de los GR y GL (fuentes consultadas por nosotros dicen que éstos tienen ahorros por S/, 6,700 y 4,500 millones, respectivamente). A lo que se tiene que agregar lo invertido en el Plan Estímulo (y lo que aún no ha sido invertido).

La verdad que no lo sabemos, pues además en el 2009 habrá déficit fiscal y algo de los ahorros que vemos en el cuadro tendrán que destinarse a su financiamiento (aunque, ojo, el gobierno ha recurrido también a endeudamiento). Ello no obstante, pensamos que el monto debe estar alrededor de los S/. 10,000 millones, lo que no es poca plata en año de elecciones.

La cuestión central es que quien tiene la obligación de la transparencia es el propio gobierno y nosotros no debiéramos fungir de detectives. ¿Algún congresista se animará a hacer la pregunta para que sepamos de cuánto “ahorro” dispone el gobierno central

NO AL RETROCESO DE LA POLÍTICA DE EDUCACIÓN INTERCULTURAL BILINGÜE

“Desde el gobierno de Sagasti venimos arrastrando recortes presupuestales a la Política de EIB, que tiene impacto directo en la formación y ...