“Yo hubiera votado en contra de la confianza”
La congresista Martha Chávez fue suspendida 120 días por los incidentes del 28 de Julio y regresará a su escaño –según sus cálculos– el 2 de diciembre. Pese a todo, no deja de criticar al Gobierno. Autor: Patricia Kadena
CompartirEnviar.La controvertida parlamentaria de Fuerza 2011 señala que, si hubiera estado en el Hemiciclo el pasado jueves, habría votado en contra de la confianza al Gabinete Lerner porque el que gobierna –dice– no tiene derecho al beneficio de la duda.
¿Si hubiera estado en el Congreso el 25, ¿qué le hubiera dicho al premier Salomón Lerner?
Le hubiera escuchado con mucha atención y le hubiera preguntado, sin ninguna cortapisa, qué orden constitucional es el que están utilizando y qué interpretación (tienen), porque, en una entrevista con ustedes, él dijo que ya no iban a ir por el lado de la modificación de la Constitución porque están encontrando otras interpretaciones.
Se estaba refiriendo al rol subsidiario del Estado.
Así es. Y mencionó el artículo 58, que –dijo– les permitía encargarse de todos los servicios públicos, y eso no es cierto. Lo que dice es que el Estado va a actuar promoviendo, y promover no significa ejecutar sino hacer que los operadores privados tengan las garantías de las reglas de juego claras para actuar. Lo otro que le hubiera dicho (a Lerner) es que ponga una fecha al reinicio de la erradicación de la hoja de coca, porque, casi un 90% o más de los cultivos se destinan al narcotráfico.
¿Le cree al señor Lerner cuando dice que no van a permitir la extensión de los cultivos ilegales de coca?
Yo creo que no. A las pruebas me remito, no tiene ninguna justificación haber paralizado la erradicación, sobre todo en zonas donde hay pozas. Son esos dobles discursos, junto con la incertidumbre constitucional creada por el mismo señor Humala el día de su juramentación, los que hacen que ellos se estén disparando a los pies.
El primer ministro no habló de reformas constitucionales.
No dijo nada, pero deja la incertidumbre, porque otros operadores (Fredy Otárola) insisten en que no van a dejar de lado su intención de regresar a lo que ellos consideran la Constitución viva de 1979. De otro lado, él habló de una inversión doméstica nacional-extranjera, ¿qué entienden por doméstica? ¿Inversión estatal? Hay cosas muy preocupantes, arrancando por esos 3 mil millones de soles de las sobreganancias mineras, que no van a ser 15 mil millones de soles en cinco años porque eso va a depender de los precios y de las operaciones. Hay muchos “qué” y “cómo”, que no se han respondido.
¿Se hubiera abstenido frente al pedido de confianza del Gabinete Lerner?
Yo prefiero un sí o un no.
¿No le hubiera dado el beneficio de la duda?
No tienen derecho al beneficio de la duda. Ellos están ahí para debatir y exponer las políticas y las medidas concretas del Gobierno, eso dice la Constitución, no están para hacer cosas gaseosas.
¿Todos no se merecen el beneficio de la duda?
Sí, pero no el que gobierna. El voto de confianza no es por el beneficio de la duda, sino no se necesitaba pedirlo. El gobernante debe explicar claramente qué quiere hacer, qué necesita hacer.
¿Usted se considera lideresa de su bancada?
No. Primero, no puedo serlo porque no estoy. En segundo lugar, lo que se ha acordado internamente es que la lideresa es Keiko. Ella va a ser muy activa liderando la bancada porque es una etapa de mucha trascendencia política. Estamos enfrentados a cosas políticas muy graves, que exceden el trabajo del Congreso.
Hay quienes perciben cierta pugna de poder entre usted y Keiko.
No. Quieren crearlo. Yo fui candidata presidencial, forzadamente, el año 2006, porque me lo pidieron, y lo entendí como un deber…
En esa época ya era notorio el distanciamiento.
Fue un distanciamiento, diríamos, de manejo de campaña, nada más. Yo no tuve un solo cartel, no se reforzó mucho mi candidatura. Ahora, tuvo algún sentido porque, definitivamente, Keiko tuvo una altísima votación y me superó a mí. Yo siempre he dicho: Keiko recoge mejor que nadie en el fujimorismo ese gran apoyo que el fujimorismo tiene. Ha habido divergencias, sí; o puede haber habido distanciamiento, pero pleito, jamás.
El señor Abugattás dijo que los 120 días de sanción era lo mínimo que usted se merecía.
Yo creo que no debí ser sancionada, primero, por una cuestión netamente formal. Para sancionar a una persona primero hay que apercibirla y yo no fui apercibida nunca. En segundo lugar, el señor Humala –y lo ha dicho el señor Abugattás– ya sabía que iba a usar esa fórmula, no ha sido algo casual. Él ha ido a su primer acto protocolar oficial a generar una situación.
En el caso del presidente, que juró por el espíritu...
Todavía hay posibilidades de que alguien interprete, pero para mí no, para mí es claro. No hay espíritu ni principios ni valores de una Constitución que no existe. Ahora, un presidente es mucho más que cualquier congresista, porque, como jefe supremo de las Fuerzas Armadas es el único que tiene la potestad del uso de la fuerza.
¿El presidente es el único que no puede jurar por su mamá o por el presidente Fujimori como lo hizo usted?
No, yo no juré por el presidente Fujimori. Yo juré por Dios y por la Patria e hice una promesa al presidente Fujimori de que no me iba a rendir ante la persecución (...) Ahora, si el señor Humala quería mencionar a su papá, a Antauro, a la Constitución del año 33 o del 79, estaba obligado, primero, a reconocer, expresamente la Constitución del año 93. Mi intervención el día 28 lo que ha hecho es colocar en la mente de la gente la importancia que tiene el marco constitucional.
Pero el expresidente Fujimori juró por la Constitución de 1979 y rompió el orden constitucional en 1992.
Está bien, todos los presidente han pasado así. Por ejemplo, los militares que depusieron a Belaunde juraron el día anterior su lealtad al presidente. La Constitución del 33 igual, es producto del golpe de Estado que le dio Sánchez Cerro a Leguía. Entonces, esa es la secuencia, porque es un orden que sobrepasa y salta a otro orden.
Con ese argumento, diera la impresión de que no vale la pena jurar por una Constitución porque al final puede pasar cualquier cosa.
Pero, así pueda pasar cualquier cosa, por lo menos, mientras tanto, jura por ella pues.
El 28 de julio usted dijo que el señor Humala es un usurpador. ¿Lo reconoce como presidente?
Yo lo menciono como presidente electo, porque, en tanto él no perfeccione su juramento –y no necesita más que decir: si hay alguna duda yo reconozco expresamente...–, pero hasta ahora no hemos escuchado una sola palabra. Ahora, los que son insalvables son los vicepresidentes. No tenemos vicepresidentes.
Usted cobró gastos de instalación.
Sin ningún complejo. En el derecho laboral, y nosotros somos trabajadores del Estado, existe un conjunto de beneficios; el nombre que le des no interesa, pero es un beneficio de libre disposición. Tú se lo puedes dar a la abuelita, irte de viaje, no tienes que dar cuenta de ese dinero.
¡Es dinero de todos los peruanos!
Y todos los sueldos que se pagan. Usted se pregunta acaso ¿los señores ministros no se están yendo hasta la peluquería con el dinero de todos los peruanos? Entonces, a ese extremo digamos que es la plata de todos los peruanos (...) Ahora, yo no voy a rascarme la barriga, la gente me conoce, entonces, también por calidad de servicio yo no me quedo.
Pero, ¿le parece justo?
Ah, a mí me puede parecer muy poco, a algunos les puede parecer mucho.
¿Le parece correcto que los de Lima, que no tienen necesidad de movilizarse desde las provincias…?
Es que nadie ha dicho que es para los de provincias. Es otro error. Está a disposición de los 130 congresistas.
¿Estaría en contra de que se modifique el reglamento y se plantee que sea solo para congresistas de provincias elegidos por primera vez?
Si lo señalan, ahí el tema es otro. Es más, yo estaría dispuesta a señalar varias alternativas. Primero, que a ningún cargo por elección se les pague remuneración.
Así muchos no postularían.
Bueno, entonces, los partidos tendrán que mantener a las personas. Pero el caso del presidente sí me parece especial porque sí exigiría una dedicación exclusiva. En el caso de los congresistas podrían reunirse una vez cada 15 días y los demás días dedicarse a sus actividades profesionales. Otra propuesta es que se les pague a los congresistas lo que ellos solían ganar antes de ser elegidos y por lo cual tributaban al Estado. Si ganabas S/.10 mil, eso es lo que te deberían pagar. Si ganabas S/.500 eso te deberían pagar, pero con un tope máximo.
¿Visita usted a Alberto Fujimori?
No, yo no voy desde cuatro días después de la segunda vuelta. No voy por respeto a su condición de salud. Él ya sabe, yo le he mandado decir que estoy a disposición. El día que él quiera conversar conmigo ahí estaré.
¿No hay un distanciamiento?
No, porque, si nos atenemos a lo que hemos hablado antes, yo estaría al lado de los albertistas. Ahora, es cierto que –y que no suene esto a algo terrible– yo me siento mucho más cerca del presidente que de la propia Keiko. Lo siento así, pero no es que hayan bandos. Hoy Keiko es la que representa y lidera el fujimorismo y tengo que someterme a eso.